Este documento narra la historia de un hombre que se arrepiente de no haberse detenido a hablar con un anciano que lloraba solo en su porche. Más tarde, el hombre visita al anciano y se entera que falleció, dejando escrito en su diario lo feliz que lo hizo el saludo y la sonrisa del hombre. La historia enseña sobre la importancia de vivir sin arrepentimientos y apreciar a los seres queridos.