La profundidad de campo de una fotografía depende de tres factores: 1) La apertura del objetivo, siendo mayor cuanto más cerrado esté, 2) La distancia al elemento fotografiado, siendo mayor cuanto más lejos esté, y 3) La distancia focal, siendo mayor cuanto menor sea la distancia focal. Estos factores determinan qué zonas de una foto aparecerán nítidas.