La fotografía macro o de primeros planos es ideal para practicar en otoño e invierno, permitiendo el uso de objetivos estándar antes de avanzar a económicos específicos. Se recomienda un trípode para estabilizar la cámara y controlar la profundidad de campo, además de prestar atención a la iluminación, siendo óptima la luz natural difusa. La correcta composición es esencial para resaltar el motivo, y el uso de objetivos macro permite capturar detalles con gran precisión.