Uno crece cuando acepta las dificultades de la vida sin perder la esperanza ni la fe. Aunque las amistades y el amor pueden decepcionar y la salud puede fallar, lo importante es cómo se reacciona. Uno crece cuando aprende de las experiencias pasadas para construir el futuro, ayuda a los demás, y se esfuerza por mejorar a pesar de los comentarios negativos. Uno verdaderamente crece cuando enfrenta los desafíos con valentía, fortaleza de carácter y humanidad.