El documento habla sobre los posibles efectos negativos del uso prolongado de brasieres apretados y sugiere que esto puede estar relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama. Explica que los brasieres apretados oprimen los pechos y cierran las vías linfáticas, lo que puede provocar acumulación de líquidos, blandura del tejido y quistes. Además, argumenta que dejar de usar brasier, especialmente para dormir, puede mejorar la salud de los pechos.