En 2012, 52 mujeres fueron víctimas mortales de la violencia de género en España. De estas víctimas, 10 habían denunciado previamente a su agresor y 7 solicitaron medidas de protección, aunque solo 4 tenían una medida de protección vigente en el momento del asesinato. La mayoría de las víctimas y agresores eran españoles y se encontraban o habían estado en una relación de pareja.