Valuación de la Tierra
Valuar un objeto simple es fácil, por ejemplo un anillo en una casa de empeño,
el valor de un celular, el valor de un auto, pero, ¿Cómo valuar el precio de algo
tan grande y tan diverso como lo es el planeta Tierra? Los primeros objetos son
fáciles de darles un precio, solo basta con ver sus características para saber su
valor, pero en cambio en el valor del planeta Tierra es algo más complejo, en
este sentido debemos tener claro lo que vamos a tomar en cuenta para darle
un valor significativo.
En extensión territorial se pueden sentir afortunados aquellos países que
cuenten con amplio territorio (Rusia, China, E.U.A.) porque si sólo se tomara en
la valuación del planeta la extensión territorial estos serían los “ganones” por su
extenso territorio.
Por el aspecto económico podríamos sacar una inmensidad de aspectos
económicos, por ejemplo aquellas regiones que tengan grandes yacimientos
petroleros, grandes minas, grandes regiones agrícolas, ganaderas o pesqueras
podrían tener el valor más significativo, sin embargo dejaríamos atrás a las
industrias, por lo cual, también las regiones industrializadas, las regiones
turísticas (que forman parte significativa de la economía). Aquellas zonas que
cumplan con éstas características se pueden considerar con más valor, tanto
por la derrama económica que generan como por su valor mismo.
La ecología y las regiones naturales también son de amplia importancia para
darle un valor al planeta, esto debido a que sin ellas no se es posible la vida en
el planeta. En este rubro podemos señalar que los países mega diversos del
planeta (como lo son Brasil y México) pueden tener las de ganar y serían
ampliamente valiosos, también tomamos en cuenta la flora y fauna del
territorio, siendo aquellas que todavía cuenten con una amplia variedad las que
adquiriesen mucho valor económico. También en esta sección podemos tomar
en cuenta a aquellos que se han concientizado con el cuidado del planeta los
verdaderos territorios valiosos del planeta, aquellos que se cuentan con
programas de cuidado al ambiente pueden ser ampliamente considerados
como “valiosos” por evitar la destrucción del mismo.
En la cultura y educación podemos tener que los países con mejores sistemas
educativos (Finlandia y Japón) son los que adquirirían un mayor precio por el
sólo hecho de garantizar un buen nivel educativo, en cambio regiones no tan
alfabetizadas (regiones de África y algunas regiones de América) pueden
disminuírselo en este aspecto aún a pesar de que cumplan con otros valores
de valuación. Otra característica en este rubro puede ser el nivel máximo de
estudios, cuántas escuelas existen, lugares de difusión cultural, museos, entre
otras como pueden ser el número de zonas arqueológicas o de patrimonios
culturales tanto tangibles como intangibles de la humanidad.
También pudiésemos tomar en cuenta los lugares de sano esparcimiento, de
convivencia familiar, entre otras que pudiesen verse como “secundarias” pero
que son de gran importancia.
Esos son solo algunos aspectos que se podrían tomar en cuenta dentro de una
“valuación” al planeta Tierra, pero ahora ¿Cómo haríamos para “promocionar”
el planeta? Es sencillo, sólo tomaríamos los aspectos “buenos”, “bonitos”,
“característicos” y los pondríamos en una campaña de difusión masiva, es
decir, tomaríamos los medios más populares (Internet, Televisión, Radio) para
promover de buena forma al planeta, para llamar la atención de los posibles
“compradores” que se interesen por lo “bueno” y no por todo lo que no se
muestra en dicha campaña. Es sencillo decirlo, peor complicado a la vez.
En sí, valuar al planeta no es algo sencillo, porque se deben tomar en cuenta
diversos aspectos y tener claro qué es lo que se quiere tomar para “darle
precio” y lo que no se toma en cuenta. Es cuestión de cada quién el valor que
le dé al planeta.
Para un servidor, el valor total cuantificable del planeta sería: 40 billones de
dólares (Sí, billones) por las amplias características tomadas en cuenta, por el
simple hecho de que el planeta es maravilloso y podemos tener desde lo más
sencillo hasta lo inimaginable.

Valuación de la Tierra

  • 1.
    Valuación de laTierra Valuar un objeto simple es fácil, por ejemplo un anillo en una casa de empeño, el valor de un celular, el valor de un auto, pero, ¿Cómo valuar el precio de algo tan grande y tan diverso como lo es el planeta Tierra? Los primeros objetos son fáciles de darles un precio, solo basta con ver sus características para saber su valor, pero en cambio en el valor del planeta Tierra es algo más complejo, en este sentido debemos tener claro lo que vamos a tomar en cuenta para darle un valor significativo. En extensión territorial se pueden sentir afortunados aquellos países que cuenten con amplio territorio (Rusia, China, E.U.A.) porque si sólo se tomara en la valuación del planeta la extensión territorial estos serían los “ganones” por su extenso territorio. Por el aspecto económico podríamos sacar una inmensidad de aspectos económicos, por ejemplo aquellas regiones que tengan grandes yacimientos petroleros, grandes minas, grandes regiones agrícolas, ganaderas o pesqueras podrían tener el valor más significativo, sin embargo dejaríamos atrás a las industrias, por lo cual, también las regiones industrializadas, las regiones turísticas (que forman parte significativa de la economía). Aquellas zonas que cumplan con éstas características se pueden considerar con más valor, tanto por la derrama económica que generan como por su valor mismo. La ecología y las regiones naturales también son de amplia importancia para darle un valor al planeta, esto debido a que sin ellas no se es posible la vida en el planeta. En este rubro podemos señalar que los países mega diversos del planeta (como lo son Brasil y México) pueden tener las de ganar y serían ampliamente valiosos, también tomamos en cuenta la flora y fauna del territorio, siendo aquellas que todavía cuenten con una amplia variedad las que adquiriesen mucho valor económico. También en esta sección podemos tomar en cuenta a aquellos que se han concientizado con el cuidado del planeta los verdaderos territorios valiosos del planeta, aquellos que se cuentan con programas de cuidado al ambiente pueden ser ampliamente considerados como “valiosos” por evitar la destrucción del mismo. En la cultura y educación podemos tener que los países con mejores sistemas educativos (Finlandia y Japón) son los que adquirirían un mayor precio por el sólo hecho de garantizar un buen nivel educativo, en cambio regiones no tan alfabetizadas (regiones de África y algunas regiones de América) pueden disminuírselo en este aspecto aún a pesar de que cumplan con otros valores de valuación. Otra característica en este rubro puede ser el nivel máximo de estudios, cuántas escuelas existen, lugares de difusión cultural, museos, entre otras como pueden ser el número de zonas arqueológicas o de patrimonios culturales tanto tangibles como intangibles de la humanidad. También pudiésemos tomar en cuenta los lugares de sano esparcimiento, de convivencia familiar, entre otras que pudiesen verse como “secundarias” pero que son de gran importancia.
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    Esos son soloalgunos aspectos que se podrían tomar en cuenta dentro de una “valuación” al planeta Tierra, pero ahora ¿Cómo haríamos para “promocionar” el planeta? Es sencillo, sólo tomaríamos los aspectos “buenos”, “bonitos”, “característicos” y los pondríamos en una campaña de difusión masiva, es decir, tomaríamos los medios más populares (Internet, Televisión, Radio) para promover de buena forma al planeta, para llamar la atención de los posibles “compradores” que se interesen por lo “bueno” y no por todo lo que no se muestra en dicha campaña. Es sencillo decirlo, peor complicado a la vez. En sí, valuar al planeta no es algo sencillo, porque se deben tomar en cuenta diversos aspectos y tener claro qué es lo que se quiere tomar para “darle precio” y lo que no se toma en cuenta. Es cuestión de cada quién el valor que le dé al planeta. Para un servidor, el valor total cuantificable del planeta sería: 40 billones de dólares (Sí, billones) por las amplias características tomadas en cuenta, por el simple hecho de que el planeta es maravilloso y podemos tener desde lo más sencillo hasta lo inimaginable.