La gestión ambiental se ha convertido en un aspecto crítico para equilibrar el desarrollo económico y la protección del medio ambiente, especialmente dado el crecimiento de las ciudades y la industrialización. Es fundamental considerar variables ambientales para mejorar la calidad de vida y asegurar que la arquitectura y los proyectos urbanísticos respeten y preserven el entorno natural. La evaluación y manejo de estas variables son claves para alcanzar la sostenibilidad y minimizar los impactos negativos en la salud y el bienestar de las personas.