Este documento es un extracto del libro de memorias de Marilyn Manson titulado "La larga huida del infierno". En él, Manson describe su infancia y las exploraciones que hacía junto a su primo Chad en el sótano de su abuelo, donde descubrían objetos perturbadores como fotografías de bestialidad, revistas fetichistas y una colección de dildos. Estas incursiones despertaban su curiosidad adolescente pero también una fascinación mórbida por la vida secreta de su abuelo.