El documento narra la infancia de Ariel Varela, quien recuerda momentos de juegos con su hermano y sus hermanas en una casa antigua de Lima. A través de sus recuerdos, se exploran las dinámicas familiares, la imaginación en los juegos y los desafíos personales que enfrenta, como sus problemas de salud. La historia captura la esencia de la niñez, marcada por el amor fraternal y la lucha por encontrar su propio lugar en el mundo.