La terapia con ventosas es una medicina alternativa milenaria originaria de Mesopotamia que se utiliza para completar otros tratamientos como la masoterapia o agentes físicos. Produce una succión que provoca hiperemia o hemólisis con efectos analgésicos, antiinflamatorios y de aumento de la circulación. Se usa para tratar puntos gatillo, espasmos, dolor miofascial, cicatrices y otros problemas musculoesqueléticos.