El documento resume varios ejemplos de errores ortográficos y de redacción encontrados en anuncios públicos. Se describen casos de mala escritura de palabras como "atraso", "Alpachino", "instantáneo" y "hacemos-nuevas". También se señalan ejemplos de redundancia como "cocinero de comidas" y ambigüedad como "picadora de pollos". La conclusión es que la expresión adecuada es importante para evitar confusiones y malentendidos.