Este documento presenta un mensaje de los superiores generales de los Carmelitas y Carmelitas Descalzos para el Año de la Vida Consagrada. Resalta la importancia de vivir la vocación religiosa en el corazón de la Iglesia y servir a las necesidades de la humanidad. También enfatiza la alegría que debe caracterizar la vida consagrada y la necesidad de ser expertos en comunión para ofrecer comunión al mundo.