El documento habla sobre la necesidad de conversión en la espiritualidad teresiana. Describe cómo Teresa de Jesús experimentó un encuentro con la imagen de Cristo llagado que cambió radicalmente su vida y la llevó a entregarse sin reservas a la obra de Dios. También destaca que la conversión es un proceso continuo y que, según Teresa, es necesario empaparse de Cristo para dar testimonio de él con valentía.