Isaías profetizó durante los reinados de los reyes de Judá Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías. Advierte que a pesar de que Israel ofrecía sacrificios a Dios, su corazón estaba lejos de Él debido a la injusticia, opresión y abandono de los mandamientos divinos. Dios invita a Israel a arrepentirse sinceramente, apartarse del mal y hacer el bien para así limpiarse de sus pecados. Promete perdonarlos aunque sus faltas sean como escarlata o carmesí. De