El documento habla sobre las puertas cerradas de la ciudad de Jericó y cómo Josué recibió instrucciones de Dios para tomarla. Dios le dijo a Josué que había entregado Jericó y su rey en su mano. Josué y los soldados israelitas debían dar una vuelta alrededor de la ciudad cada día durante seis días, mientras que siete sacerdotes tocaban trompetas. Al séptimo día, cuando los sacerdotes tocaron las trompetas por séptima vez y el pueblo gritó, los