El documento critica la corrupción política y moral en Venezuela, señalando el caso del diputado Ricardo Sánchez que votó a favor del gobierno a pesar de ser opositor. También critica la actitud permisiva de la sociedad venezolana que tolera la corrupción y los negocios fraudulentos. El autor argumenta que los padres deben enseñar valores éticos a los hijos para evitar que se conviertan en delincuentes o corruptos.