El documento describe cómo Dios se revela a sí mismo como la Gracia, el Amor y la Misericordia. Estas tres cualidades deben reflejarse en nuestras vidas a través de nuestras acciones hacia los demás, de la misma manera que Dios nos trata con gracia, amor y misericordia. El documento también explica que, a través del bautismo, somos llamados a vivir como sacerdotes, reyes y profetas para servir a Dios y a los demás.