La música académica occidental se basa en dos ejes: el tiempo y la altura del sonido. Las definiciones de música varían según la cultura pero generalmente implican sonidos organizados de manera coherente y significativa. La música se compone de sonidos y silencios, los cuales tienen parámetros como la altura, duración, intensidad y timbre. La organización de los sonidos y silencios da lugar a la melodía, armonía y ritmo, los cuales varían entre culturas.