2010 03-29-sublime reencuentro

332 visualizaciones

Publicado el

Publicado en: Educación
0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
332
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
2
Acciones
Compartido
0
Descargas
1
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

2010 03-29-sublime reencuentro

  1. 1. Sublime reencuentro Han sido cinco duros años buscándolas por todo el Cantábrico ... Golden Slumbers, The Beatles 29-3-2010
  2. 2. Desde la Estaca de Bares, donde nuestro mar nace
  3. 3. Por isla Coelleira, en la entrada de la ría de Barqueiro
  4. 4. Por isla Coelleira, en la entrada de la ría de Barqueiro Por la Mariña Lucense de San Cibrao
  5. 5. Por la playa de Las Catedrales, cerca ya de Asturias
  6. 6. Y la playa de de Los Castros
  7. 7. Por Cudillero, en el occidente asturiano
  8. 8. Y por el cercano Cadavedo
  9. 9. Por las costas de Castro Urdiales
  10. 10. Por la isla de Izaro, en la desembocadura de Urdaibai
  11. 11. Por la isla de Izaro, en la desmbocadura de Urdaibai Por la hermosa playa de Laga
  12. 12. Por los acantilados cercanos a Elantxove
  13. 13. Por los tranquilos rincones de la vizcaína playa de Ogeia
  14. 14. Por la isla de San Vicente, en Lekeitio
  15. 15. Por los cantiles de Zumaya
  16. 16. Por los bellos rincones de Zarautz y Getaria
  17. 17. Por la siempre hermosa Donostia
  18. 18. Por el abrigado puerto de Pasajes
  19. 19. Por la tranquila bahía de Fuenterrabía
  20. 20. Por las costas de San Juan de Luz, donde el Cantábrico va terminando
  21. 21. Cinco años de búsqueda tenaz sin ningún éxito, .. hasta que al fin….
  22. 22. ¡¡¡ Las anchoas del Cantábrico han vuelto !!!
  23. 23. Enharinarlas ligeramente y pasarlas lo justo por la sartén con poco y buen aceite de oliva
  24. 24. Añadir unos ajitos y perejil cortado, pasados por el último aceite de la sartén
  25. 25. Y comerlas, preferentemente con la mano, cuidando que las lágrimas, que a buen seguro os brotarán al recordar el sabor de este sublime manjar, no mojen mucho las anchoas.
  26. 26. Por cierto, que la culpa de haber estado tanto tiempo sin ellas ha sido nuestra y solo nuestra. Espero que esto nos enseñe, como en otras muchas cosas, a cuidar más de los recursos que el mundo pone en nuestras manos con tanta generosidad.

×