La drogadicción en los jóvenes es una enfermedad que provoca dependencia y alteraciones en su comportamiento y percepción, afectando gravemente su vida y sueños debido a factores sociales, familiares y personales. Esta problemática, que aumenta en la sociedad actual, se ve intensificada por la presión de grupo y el entorno familiar, contribuyendo a un ciclo de adicción que muchos jóvenes encuentran difícil de romper. La prevención y el tratamiento deben ser un esfuerzo comunitario que involucre a la familia y a diversas instituciones, ya que la solución requiere un abordaje integral del problema.