Acerca de la serie
Dios ha puesto en el corazón humano el deseo de conocer al Salvador. El clásico en la ganancia de
almas...
El amor de Dios por la
humanidad
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(1) ¿De qué manera demuestra Dios su
amor a todas sus criaturas?
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El Hijo de Dios descendió del cielo para
revelar al Padre. Cuando uno de sus
discípulos le dijo: “Muéstranos al Padre”,
Je...
(9) ¿De qué manera trataron a Jesús en esta
tierra por nuestra causa?
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amor infinito sobre un mundo caído. Dios
sufrió con su Hijo. En la agonía del
Getsemaní, en la muerte del Calvario, el
cor...
de lo que podemos llegar a ser por intermedio
de Cristo. Al considerar el inspirado apóstol
Juan la “altura,” la “profundi...
El pecador
necesita a Cristo
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(1) ¿Quévirtudes adquirimossirespetamosaDiosyle
somosobedientes?
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Job 14:4
Tex...
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Hebreos 9:26
Textos relacionados: Hebreos 9:12; ...
Reconociendo
Nuestra Condición
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(1) Comopecadores,¿cómopodemosllegaraser
purificados de pecado?
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Salmos 51:1...
nuestra propia pecaminosidad evidencian que su
Espíritu está obrando en nuestro corazón.
(7) ¿A quiénes atrae el Señor a s...
amor a Dios y al hombre. La benevolencia y el
amor desinteresado fueron la vida de su alma.
Cuando contemplamos al Redento...
El arrepentimiento
4 – 16
(1) ¿Cuál es el primer pecado mencionado en
este versículo y por qué es especialmente
ofensivo a...
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Ezequiel 18:24
Textos relacionados: Ezequiel 3:2...
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Proverbios ...
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___________...
Al acercarme a mi Salvador veo su justicia. Me doy
cuenta que mi vida y mi carácter son impuros y profano.
Es mi sincero d...
La confesión
5 - 16
(1) ¿Cuales son las condiciones para que el
pecador pueda obtener la misericordia?
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Levítico 5:5
Textos relacionados: Levítico 26:40...
Textos relacionados: Lucas 19:8; Levítico 6:2-5;
Ezequiel 18:7, 12, 16; Números 5:6-8; 1 Samuel
12:3; 2 Samuel 12:6; Mateo...
intento de justificación propia. San Pablo no
procura defenderse; pinta su pecado como es, sin
intentar atenuar su culpa. ...
La consagración
6 - 16
(1) ¿De qué manera debemos buscar al Señor
para ser restaurados a su imagen?
______________________...
Textos relacionados: Lucas 5:11, 28; 18:22, 23, 28-
30; Filipenses 3:7, 8; 1 Juan 2:15-17
Al consagrarnos a Dios, debemos
...
sin embargo, por causa del hombre se hizo pecado.
“Fue contado con los pecadores, habiendo él
llevado el pecado de muchos ...
a Dios; pero puedes escoger servirle. Puedes darle
tu voluntad, para que él obre en ti tanto el querer
como el hacer, segú...
Fe y aceptación
7 - 16
(1) Mientras nuestro deseo por tener paz y
armonía con Dios aumenta, ¿qué reacción divina
tendremos...
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___________...
plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de
un cordero sin mancha y sin contaminación.” 1 San
Pedro 1:18,19. Med...
01 el camino a cristo
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  1. 1. Acerca de la serie Dios ha puesto en el corazón humano el deseo de conocer al Salvador. El clásico en la ganancia de almas, El camino a Cristo, lleva al alma anhelante a Jesucristo y a su Palabra escrita como no lo hace algún otro libro en la historia. El camino a Cristo revela con sencillez el amor de Cristo, su gracia salvadora, la victoria ofrecida por su innegable poder, y cómo permanecer en Él. Este libro se ha traducido en cientos de idiomas, y según los últimos informes, hay más de 200 millones de copias distribuidas en el mundo. Ahora usted puede disfrutar y compartir el clásico El camino a Cristo como una serie interactiva de estudio bíblico. Se hacen preguntas, se dan los versículos de la escritura como textos de referencia, y se proveen espacios en blanco para que usted escriba sus respuestas que ha tomado directamente de las escrituras. Usted, el estudiante, recibirá una bendición al estudiar la Palabra de Dios en este formato, y una bendición aún mayor en leer los comentarios de El camino a Cristo. Si usted no tiene acceso a una Biblia, o desea verificar sus respuestas, también hay una tabla disponible que contiene las respuestas. Esta guía se puede usar para el estudio personal, para grupos pequeños o grandes en el hogar o en la iglesia, para estudios bíblicos de persona a persona o por correspondencia, para la alimentación espiritual antes o después de una serie de evangelismo, para el ministerio a las prisiones, para compartirla de puerta en puerta, y mucho más. Le animamos a que copie, y comparta libremente estos materiales con otras personas. Las restricciones son que la serie no puede ser cambiada o vendida sin el permiso escrito de la publicadora, y que este aviso de derecho de autor permanezca impreso en cada copia sucesiva. Si usted representa a una publicadora o a una iglesia en su asociación y tiene interés en imprimir esta serie en formato de libro para distribuirla gratuitamente o revenderla en su división, eso es una opción. Para hacerlo, usted debe comunicarse y obtener un permiso escrito de la publicadora Revelation Publications. El desarrollar la Guía de Estudios El camino a Cristo (la serie) ha cambiado mi vida, y ahora Dios me da el privilegio de compartirla con usted. Es mi oración que esta guía le conduzca a tener una relación con su Salvador que abunde en paz y sea permanente en Él, y que esto le inspire a compartirlo con otros. El autor y publicador Merlin Beerman Descargar gratuitamente en www.Bible-Lessons.org Formato de estudio bíblico © Merlin Beerman. Todos los derechos reservados. Los textos fueron adaptados de “El camino a Cristo”, por E. G. de White. Las ilustraciones © Goodsalt Estas lecciones gratuitas, disponibles en muchos idiomas, se pueden fotocopiar con el propósito de compartirlas. Las lecciones no se pueden alterar, vender, o traducir en circunstancia alguna sin el permiso escrito del editor, y este aviso de derechos de autor debe permanecer en cada copia sucesiva. Esta y otras series—producidas en formato guía de estudio de alta calidad y colores vivos—pueden comprarse por cantidades a precios que se comparan con el coste de fotocopia. www.Bible-Lessons.org www.RevelationPublications.com
  2. 2. El amor de Dios por la humanidad 1 - 16 (1) ¿De qué manera demuestra Dios su amor a todas sus criaturas? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 145:15, 16 Textos relacionados: Filipenses 4:19; Salmos 104:21, 27; 136:25; Mateo 6:26; Joel 2:22; Efesios 3:20; Génesis 1:30 La naturaleza y la revelación a una dan testimonio del amor de Dios. Nuestro Padre celestial es la fuente de vida, sabiduría y gozo. Mira las maravillas y bellezas de la naturaleza. Piensa en su prodigiosa adaptación a las necesidades y a la felicidad, no solamente del hombre, sino de todos las seres vivientes. El sol y la lluvia que alegran y refrescan la tierra, los montes, los mares y los valles, todo nos habla del amor del Creador. Dios es el que suple las necesidades diarias de todas sus criaturas. (2) ¿De qué manera describe la Biblia a Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 1 Juan 4:16 Textos relacionados: Lamentaciones 3:22, 23; Rom. 8:38, 39; Salmos 36:7-9; 1 Juan 4:8, 12, 13; 3:1 Dios hizo al hombre perfectamente santo y feliz; y al salir de la mano del Creador, la hermosa tierra no tenía ni una mancha de decadencia, ni una sombra de maldición. La transgresión de la ley de Dios, de la ley de amor, fue lo que trajo consigo dolor y muerte. Sin embargo, aun en medio del sufrimiento producido por el pecado se manifiesta el amor de Dios. La Biblia nos dice que Dios maldijo la tierra por causa del hombre. En Génesis 3:17 se registra que los cardos y espinas, las dificultades y pruebas que colman su vida de afán y cuidado, le fueron asignados para su bien, como parte de la preparación necesaria, según el plan de Dios, para levantarlo de la ruina y degradación que el pecado había causado. El mundo, aunque caído, no es todo tristeza y miseria. En la naturaleza misma hay mensajes de esperanza y consuelo. Hay flores en los cardos, y las espinas están cubiertas de rosas. “Dios es amor”, está escrito en cada capullo de flor que se abre, en cada tallo de la naciente hierba. Los hermosos pájaros que con sus preciosos cantos llenan el aire de melodías, las flores exquisitamente matizadas que en su perfección lo perfuman, los elevados árboles del bosque con su rico follaje de viviente verdor, todos atestiguan el tierno y paternal cuidado de nuestro Dios y su deseo de hacer felices a sus hijos. (3) ¿Cuál son algunos atributos del carácter de Dios?
  3. 3. ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Miqueas 7:18 Textos relacionados: Éxodo 15:11; 34:6, 7; Salmos 103:9; 112:4; 145:8; 71:19; 86:5; Isaías 55:7; Jonás 4:2 La Palabra de Dios revela su carácter. El mismo declaró su infinito amor y piedad. Cuando Moisés dijo a Dios: “Te ruego que me muestres tu gloria”, Jehová respondió: “Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro.” Éxodo 33:18,19. Dios unió consigo nuestros corazones, mediante innumerables pruebas de amor en los cielos y en la tierra. Procuró revelársenos valiéndose de las cosas de la naturaleza y los más profundos y tiernos lazos que el corazón humano pueda conocer en la tierra. Con todo, estas cosas sólo representan imperfectamente su amor. (4) ¿De qué manera vemos a Dios si no lo conocemos, y creemos las falsas acusaciones de Satanás acerca del carácter de Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Miqueas 7:17 Textos relacionados: Éxodo 15:14-16; Josué 2:9-11; 9:24; Salmos 9:20; Isaías 2:19-21; 64:2; Jeremías 33:9; Apocalipsis 6:15-17 Aunque se dieron todas estas pruebas evidentes (acerca del carácter de Dios), el enemigo del bien cegó el entendimiento de los hombres, para que mirasen a Dios con temor y le considerasen severo e implacable. Satanás indujo a los hombres a concebir a Dios como alguien cuyo principal atributo es la justicia inexorable, como un juez severo, un acreedor duro y exigente. Representó al Creador como un ser que vela con ojo celoso para discernir los errores y las faltas de los hombres a fin de ejecutar juicios sobre ellos. El Señor Jesús vino a vivir entre los hombres para disipar esta densa sombra, manifestando el amor infinito de Dios. (5) ¿Qué gran privilegio perdió el ser humano después que eligió pecar? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 1:18 Textos relacionados: Juan 6:46; Éxodo 33:20; 1Timoteo 6:16; 1Juan 4:12, 20 (6) ¿De qué manera podemos saber cómo es el Padre? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 14:7 Textos relacionados: Juan 17:4-8, 26; 5:19, 20; 1Timoteo 3:16; Colosenses 1:15
  4. 4. El Hijo de Dios descendió del cielo para revelar al Padre. Cuando uno de sus discípulos le dijo: “Muéstranos al Padre”, Jesús respondió: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” (7) ¿Por qué otro motivo vino Jesús también a la tierra? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Lucas 4:18, 19 Textos relacionados: Hechos 10:38; 26:18; Mateo 11:5; Isaías 50:4-6; 29:18, 19; 35:5, 6; Salmos 147:3; 107:13-20; 146:7-9 Ésta era su obra. Anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos de Satanás. Había aldeas enteras donde no se oía un gemido de dolor en casa alguna, porque él había pasado por ellas y sanado a todos los enfermos. Su obra demostraba su unción divina. En cada acto de su vida revelaba amor, misericordia y compasión; su corazón rebosaba de tierna simpatía por los hijos de los hombres. Se revistió de la naturaleza del hombre para poder simpatizar con sus necesidades. Los más pobres y humildes no tenían temor de acercársele. Aun los niños se sentían atraídos hacia él. Les gustaba subir a sus rodillas y contemplar su rostro pensativo, que irradiaba benignidad y amor. (8) ¿De qué manera se presentó Cristo y el mensaje del evangelio? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 1:14 Textos relacionados: Juan 1:16, 17; Salmos 45:2; 85:10, 11; Colosenses 1:19; 1 Timoteo 1:14 Jesús no suprimía una palabra de la verdad, pero siempre la expresaba con amor. En su trato con la gente hablaba con el mayor tacto, cuidado y misericordiosa atención. Nunca fue áspero ni pronunció innecesariamente una palabra severa, ni ocasionó a un alma sensible una pena inútil. No censuraba la debilidad humana. Decía la verdad, pero siempre con amor. Denunciaba la hipocresía, la incredulidad y la iniquidad; pero las lágrimas velaban su voz cuando profería sus penetrantes reprensiones. Lloró sobre Jerusalén, la ciudad amada, que rehusó recibirle a él, que era el Camino, la Verdad y la Vida. Sus habitantes habían rechazado al Salvador, mas él los consideraba con piadosa ternura. Fue la suya una vida de abnegación y preocupación por los demás. Toda alma era preciosa a sus ojos. A la vez que se condujo siempre con dignidad divina, se inclinaba con la más tierna consideración sobre cada uno de los miembros de la familia de Dios. En todos los hombres veía almas caídas a quienes era su misión salvar. Tal fue el carácter que Cristo reveló en su vida. Tal es el carácter de Dios. Del corazón del Padre manan para todos los hijos de los hombres los ríos de la compasión divina, demostrada por Cristo. Jesús, el tierno y piadoso Salvador, era Dios “manifestado en carne.” 1 Timoteo 3:16.
  5. 5. (9) ¿De qué manera trataron a Jesús en esta tierra por nuestra causa? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 53:3-5 Textos relacionados: Isaías 53:11-12; Mateo 26:67, 68; 27:39-44; Marcos 15:15-20; Hebreos 12:2, 3; Juan 1:10, 11; Romanos 4:25; 1 Pedro 3:18; 2:23, 24 Jesús vivió, sufrió y murió para redimirnos. Se hizo “Varón de dolores” para que nosotros fuésemos hechos participantes del gozo eterno. Dios permitió que su Hijo amado, lleno de gracia y de verdad, viniese de un mundo de indescriptible gloria a esta tierra corrompida y manchado por el pecado, oscurecida por la sombra de muerte y maldición. Permitió que dejase el seno de su amor, la adoración de los ángeles, para sufrir vergüenza, insultos, humillación, odio y muerte. ¡Míralo en el desierto, en el Getsemaní, sobre la cruz! El Hijo inmaculado de Dios tomó sobre sí la carga del pecado. El que había sido uno con Dios sintió en su alma la terrible separación que el pecado crea entre Dios y el hombre. (10) ¿Qué palabras exclamó Jesús en su agonía al Padre? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Mateo 27:46 Textos relacionados: Salmos 22:1; Isaías 59:2; Proverbios 15:8, 29; Jeremías 5:25; Miqueas 3:4 Esto arrancó de sus labios el angustioso clamor . . . Fue la carga del pecado, el reconocimiento de su terrible enormidad y de la separación que causa entre el alma y Dios, lo que quebrantó el corazón del Hijo de Dios. (11) ¿Cuáles son los dos motivos principales por los que Dios envío a su Hijo a la tierra? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 3:16 ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 2 Corintios 5:19 Textos relacionados: Juan 17:23; 1:29; Romanos 3:24-26; 5:10, 11; 1 Juan 2:1, 2; 4:10; 1 Pedro 4:14; 2 Corintios 5:18-21 Pero este gran sacrificio no fue hecho para crear amor en el corazón del Padre hacia el hombre, ni para que estuviese dispuesto a salvarnos. ¡No! ¡No! “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito.” Si el Padre nos ama no es a causa de la gran propiciación, sino que él proveyó la propiciación porque nos ama. Cristo fue el medio por el cual el Padre pudo derramar su
  6. 6. amor infinito sobre un mundo caído. Dios sufrió con su Hijo. En la agonía del Getsemaní, en la muerte del Calvario, el corazón del Amor Infinito pagó el precio de nuestra redención. (12) ¿Cómo describió Jesús su participación en la salvación de la raza caída, y cómo respondió el Padre? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 10: 17 Textos relacionados: Filipenses 2:6-9; Tito 2:14; Juan 17:4, 5, 21-26; Hebreos 2:9, 14, 15 “De tal manera te amaba mi Padre, que me ama tanto más porque di mi vida por redimirte. Porque me hice tu Sustituto y Fianza, y porque entregué mi vida y asumí tus responsabilidades y transgresiones, resultó más caro a mi Padre; mediante mi sacrificio, Dios, sin dejar de ser justo, es quien justifica al que cree en mí”. Nadie sino el Hijo de Dios podía efectuar nuestra redención; porque sólo El, que estaba en el seno del Padre, podía darle a conocer. Sólo El, que conocía la altura y la profundidad del amor de Dios, podía manifestarlo. Nada que fuese inferior al infinito sacrificio hecho por Cristo en favor del hombre podía expresar el amor del Padre hacia la perdida humanidad. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito.” Lo dio, no sólo para que viviese entre los hombres, llevase los pecados de ellos y muriese para expiarlos, sino que lo dio a la raza caída. Cristo debía identificarse con los intereses y las necesidades de la humanidad. (13) ¿De qué no se avergüenza Jesús de llamarnos? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Hebreos 2:11 Textos relacionados: Mateo 12:48-50; 25:40; Juan 17:21; 20:17; Marcos 8:38; Romanos 8:29 El que era uno con Dios se vinculó con los hijos de los hombres mediante lazos que jamás serán quebrantados. Es nuestro Sacrificio, nuestro Abogado, nuestro Hermano, que lleva nuestra forma humana delante del trono del Padre, y por las edades eternas será uno con la raza a la cual redimió: es el Hijo del Hombre. Y todo esto para que el hombre fuese levantado de la ruina y degradación del pecado, para que reflejase el amor de Dios y compartiese el gozo de la santidad. (14) ¿Qué gran privilegio nos ha dado el Padre por su maravilloso amor? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 1 Juan 3:1 Textos relacionados: 2 Corintios 6:18; Romanos 9:25, 26; Gálatas 4:5, 6; Oseas 1:10 El precio pagado por nuestra redención, el sacrificio infinito que hizo nuestro Padre celestial al entregar a su Hijo para que muriese por nosotros, debe darnos un concepto elevado
  7. 7. de lo que podemos llegar a ser por intermedio de Cristo. Al considerar el inspirado apóstol Juan la “altura,” la “profundidad” y la “anchura” del amor del Padre hacia la raza que perecía, se llena de alabanzas y reverencia, y no pudiendo encontrar lenguaje adecuado con que expresar la grandeza y ternura de ese amor, exhorta al mundo a contemplarlo. “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.” (15) ¿Cómo llegamos a ser hijos de Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 1:12 Textos relacionados: Romanos 8:14-17, 21; Gálatas 3:26; Jeremías 3:14, 19, 22 ¡Cuán valioso hace esto al hombre! Por la transgresión, los hijos de los hombres son hechos súbditos de Satanás. Por la fe en el sacrificio expiatorio de Cristo, los hijos de Adán pueden llegar a ser hijos de Dios. Al revestirse de la naturaleza humana, Cristo eleva la humanidad. Al vincularse con Cristo, los hombres caídos son colocados donde ciertamente pueden llegar a ser dignos del título de “hijos de Dios.” Tal amor es incomparable. ¡Que podamos ser hijos del Rey Celestial! ¡Promesa preciosa! ¡Tema digno de la más profunda meditación! ¡Incomparable amor de Dios para con un mundo que no le amaba! Este pensamiento ejerce un poder subyugador que somete el entendimiento a la voluntad de Dios. Cuanto más estudiamos el carácter divino a la luz de la cruz, mejor vemos la misericordia, la ternura y el perdón unidos a la equidad y la justicia, y más claramente discernimos las pruebas innumerables de un amor infinito, y de una tierna piedad que sobrepuja la ardiente simpatía y los anhelosos sentimientos de la madre para con su hijo extraviado. Agradezco a nuestro Padre celestial por la belleza de la naturaleza y por suplir mis necesidades y las necesidades de todos los seres vivientes. Circule uno: Sí Indeciso Su amor me llena al comprender la misericordia, el sufrimiento y la compasión que me ha demostrado en el regalo de su amado Hijo. Circule uno: Sí Indeciso Me maravillo al ver cómo Jesús vino a esta tierra y demostró su amor al sanar al enfermo, dar vista al ciego, aliviar al quebrantado, y dar su vida para redimir a la humanidad caída.. Circule uno: Sí Indeciso Deseo pasar más tiempo en la Palabra de Dios para comprender mejor su amor y cómo puedo ser su hijo. Circule uno: Sí Indeciso
  8. 8. El pecador necesita a Cristo 2 - 16 (1) ¿Quévirtudes adquirimossirespetamosaDiosyle somosobedientes? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 111:10 Textos relacionados: Proverbios 1:7; 9:10; 10:27; Job 28:28; Deuteronomio 4:5, 6; Juan 3:17 El hombre estaba dotado originalmente de facultades nobles y de un entendimiento bien equilibrado. Era perfecto y estaba en armonía con Dios. Sus pensamientos eran puros, sus designios santos. Pero por la desobediencia, sus facultades se pervirtieron y el egoísmo reemplazó el amor. Su naturaleza quedó tan debilitada por la transgresión que ya no pudo, por su propia fuerza, resistir el poder del mal. Fue hecho cautivo por Satanás, y hubiera permanecido así para siempre si Dios no hubiese intervenido de una manera especial. El tentador quería desbaratar el propósito que Dios había tenido cuando creó al hombre. Así llenaría la tierra de sufrimiento y desolación y luego señalaría todo ese mal como resultado de la obra de Dios al crear al hombre. (2) ¿Por qué se escondieron Adán y Eva de Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Génesis 3:10 Textos relacionados: Génesis 2:25; 1 Juan 3:20; Isaías 59:2; Éxodo 3:6; Job 23:15, 16; Salmos 119:120; Apocalipsis 3:17, 18; 16:15 En su estado de inocencia, el hombre gozaba de completa comunión con Dios. Pero después de su caída no pudo encontrar gozo en la santidad y procuró ocultares de la presencia de Dios. Tal es aún la condición del corazón que no ha sido regenerado. No está en armonía con Dios ni encuentra gozo en la comunión con él. (3) ¿Cómo responderá el in converso ante la presencia de Cristo cuándo éste vuelva otra vez? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Apocalipsis 6:16 Textos relacionados: Lucas 23:30; Jeremías 8:3; Apocalipsis 20:11; Oseas 10:8 El pecador no podría ser feliz en la presencia de Dios; le desagradaría la compañía de los seres santos. Y si se le pudiese admitir en el cielo, no hallaría placer allí. El espíritu de amor abnegado que reina allí, donde todo corazón corresponde al corazón del Amor infinito, no haría vibrar en su alma cuerda alguna de simpatía. Sus pensamientos, sus intereses y móviles serían distintos de los que mueven a los moradores celestiales. Sería una nota discordante en la melodía del cielo. Este sería para él un lugar de tortura. Ansiaría esconderse de la presencia de Aquel que es su luz y el centro de su gozo. No es un decreto arbitrario de parte de Dios el que excluye del cielo a los impíos. Ellos mismos se han cerrado las puertas por su propia ineptitud para el compañerismo que allí reina. La gloria de Dios sería para ellos un fuego consumidor. Desearían ser destruidos a fin de ocultarse del rostro de Aquel que murió para salvarlos. (4) ¿Por qué no puede el pecador purificar su propio corazón? ____________________________________ ____________________________________
  9. 9. ____________________________________ ____________________________________ ___________________________________ Job 14:4 Textos relacionados: Romanos 5:12; Salmos 51:5; Mateo 15:19 Es imposible que escapemos por nosotros mismos del hoyo de pecado en el que estamos sumidos. Nuestro corazón es malo, y no lo podemos cambiar. “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden”. Romanos 8:7. La educación, la cultura, el ejercicio de la voluntad, el esfuerzo humano, todos tienen su propia esfera, pero no tienen poder para salvarnos. Pueden producir una corrección externa de la conducta; pero no pueden cambiar el corazón; no pueden purificar las fuentes de la vida. Debe haber un poder que obre desde el interior, una vida nueva de lo alto, antes que el hombre pueda convertirse del pecado a la santidad. Ese poder es Cristo. Únicamente su gracia puede vivificar las facultades muertas del alma y atraer ésta a Dios, a la santidad. (5) ¿Qué debe ocurrir en nuestras vidas para prepararnos para entrar en el reino de Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 3:3 Textos relacionados: Juan 1:12, 13; 1 Pedro 1:23; Efesios 2:5, 10 El Salvador dijo que a menos que recibamos un nuevo corazón que contenga deseos puros, propósitos renovados y nuevos motivos que conduzcan a una nueva vida, no se “puede ver el reino de Dios”. La idea de que lo único necesario es que se desarrolle lo bueno que existe en el hombre por naturaleza, es un engaño fatal. (6) ¿Cuál es la única manera de entender los asuntos espirituales? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Corintios 2:14 Textos relacionados: 1 Corintios 2:14; 1 Juan 2:27; Romanos 8:5-7; Mateo 16:17 “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” “No te maravilles de que te dije: “Os es necesario nacer de nuevo.” 1 Corintios 2:14; Juan 3:7. Se ha escrito de Cristo: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”–el único “nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. Juan 1:4; Hechos 4:12. (7) ¿Por qué continuamos luchando con el pecado aún después de conocer lo que es la justicia? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Romanos 7:14, 15 Textos relacionados: Isaías 50:1; 59:2; Romanos 5:12-14; 8:22; Jeremías 17:9; 13:23 No basta comprender la amante bondad de Dios ni percibir la benevolencia y ternura paternal de su carácter. No basta discernir la sabiduría y justicia de su ley, ver que está fundada sobre el eterno principio del amor. El apóstol Pablo veía todo esto cuando exclamó: “Apruebo que la ley es buena”, “la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.” Ansiaba la pureza, la justicia que no podía alcanzar por sí mismo, y dijo: “¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?” Romanos 7:24. La misma exclamación ha subido en todas partes y en todo tiempo. (8) ¿Quién es el único mediador que puede restaurar la comunicación entre el pecador y Dios?
  10. 10. ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 1 Timoteo 2:5 Textos relacionados: Hebreos 9:15; Romanos 5:1, 2; Juan 17:3; 1 Corintios 8:6 Muchas son las figuras por las cuales el Espíritu de Dios ha procurado ilustrar esta verdad y hacerla clara a las almas que desean verse libres de la carga de culpabilidad. Cuando Jacob huyó de la casa de su padre, después de haber pecado engañando a Esaú, estaba agobiado por el peso de su culpa. Se sentía solo, abandonado y separado de todo lo que le hacía preciosa la vida. El pensamiento que sobre todo oprimía su alma era el temor de que su pecado le hubiese apartado de Dios y separado del cielo. Embargado por la tristeza, se recostó para descansar sobre la tierra desnuda. Le rodeaban las solitarias montañas y la bóveda celeste lo cubría con su manto de estrellas. Habiéndose dormido, una luz extraña embargó su visión; y he aquí, de la llanura donde estaba acostado, una amplia escalera etérea parecía conducir a lo alto, hasta las mismas puertas del cielo, y los ángeles de Dios subían y descendían por ella, mientras que desde la gloria de las alturas se oía que la voz divina pronunciaba un mensaje de consuelo y esperanza. Así fue revelado a Jacob lo que satisfacía la necesidad y ansia de su alma: un Salvador. Con gozo y gratitud vio que se le mostraba un camino por el cual él, aunque pecador, podía nuevamente tener comunión con Dios. La mística escalera de su sueño representaba al Señor Jesús, el único medio de comunicación entre Dios y el hombre. Esta es la misma figura a la que Cristo se refirió en su conversación con Natanael cuando dijo: “Desde ahora veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre.” Juan 1:51. (9)¿Cuál es la única forma de ir al Padre? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 14:6 Textos relacionados: Juan 10:9; Romanos 5:10; Efesios 2:18; Hechos 4:12; Mateo 11:27 Al caer en pecado, el hombre se enajenó de Dios; la tierra quedó separada del cielo. A través del abismo existente entre ambos no podía haber comunicación alguna. Sin embargo, mediante el Señor Jesucristo, el mundo fue nuevamente unido al cielo. Con sus propios méritos, Cristo creó un puente sobre el abismo que el pecado había abierto, de tal manera que los hombres pueden tener ahora comunión con los ángeles ministradores. Cristo une con la Fuente del poder infinito al hombre caído, débil y desamparado. (10) ¿Por qué es en vano cualquier intento que hacemos por salvarnos a nosotros mismos de los rasgos de la raza caída? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Efesios 2:8-9 Textos relacionados: Romanos 6:23; 3:20, 23; Gálatas 2:16; 2 Timoteo 1:9 Vanos son los sueños de progreso de los hombres, vanos todos sus esfuerzos por elevar a la humanidad, si menosprecian la única fuente de esperanza y ayuda para la raza caída. “Toda buena dádiva y todo don perfecto” provienen de Dios. Santiago 1:17. Fuera de él, no hay verdadera excelencia de carácter, y el único camino para ir a Dios es Cristo. (11)¿Qué gran sacrificio nos ha dado el cielo para nuestra redención? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________
  11. 11. ____________________________________ ____________________________________ Hebreos 9:26 Textos relacionados: Hebreos 9:12; 7:27; 1 Pedro 2:24; 3:18; Juan 10:11 El corazón de Dios suspira por sus hijos terrenales con un amor más fuerte que la muerte. Al dar a su Hijo nos ha vertido todo el cielo en un don. La vida, la muerte y la intercesión del Salvador, el ministerio de los ángeles, las súplicas del Espíritu Santo, el Padre que obra sobre todo y por todo, el interés incesante de los seres celestiales, todo es movilizado en favor de la redención del hombre. ¡Oh, contemplemos el sacrificio asombroso que fue hecho para nuestro beneficio! Procuremos apreciar el trabajo y la energía que el cielo consagra a la misión de rescatar al perdido y hacerlo volver a la casa de su Padre. Jamás podrían haberse puesto en acción motivos más fuertes y energías más poderosas. ¿Acaso los grandiosos galardones por el bien hacer, el disfrute del cielo, la compañía de los ángeles, la comunión y el amor de Dios y de su Hijo, la elevación y el acrecentamiento de todas nuestras facultades por las edades eternas no son incentivos y estímulos poderosos que nos instan a dedicar a nuestro Creador y Salvador el amante servicio de nuestro corazón? Y por otra parte, los juicios de Dios pronunciados contra el pecado, la retribución inevitable, la degradación de nuestro carácter y la destrucción final se presentan en la Palabra de Dios para amonestarnos contra el servicio de Satanás. ¿No apreciaremos la misericordia de Dios? ¿Qué más podía él hacer? Entremos en perfecta relación con Aquel que nos amó con amor asombroso. Aprovechemos los medios que nos han sido provistos para que seamos transformados conforme a su semejanza y restituidos a la comunión de los ángeles ministradores, a la armonía y comunión del Padre y del Hijo. Ahora comprendo que Dios creó al hombre prefecto con poderes nobles, y en armonía con el mismo Dios. Pero después, por medio de la desobediencia, nuestra naturaleza se hizo débil, y sin la intervensión de Dios, somos cautivos a Satanás y no podemos resistir el mal. Circule uno: Sí Indeciso Me doy cuenta que por esta apostasía, el hombre se ha separado de Dios y que la única manera de regresar a Dios es a través de Jesucristo. Circule uno: Sí Indeciso Veo mi incapacidad y me doy cuenta de mi gran necesidad de Jesús como mi salvador. Circule uno: Sí Indeciso Estoy agradecido por el amor de Dios y por el plan de la redención. Deseo aceptar su oferta que me entrega con tanta generosidad. Circule uno: Sí Indeciso
  12. 12. Reconociendo Nuestra Condición 3 – 16 (1) Comopecadores,¿cómopodemosllegaraser purificados de pecado? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Hechos 2:38 Textos relacionados: Hechos 3:19; Proverbios 28:13; Ezequiel 36:31; 20:43; 2 Corintios 7:9-11; Salmos 38:18 Sólo por intermedio de Cristo podemos estar en armonía con Dios y experimentar la santidad; pero ¿cómo debemos ir a Cristo? Muchos formulan hoy la misma pregunta que hizo la multitud el día de Pentecostés, cuando, convencida de pecado, exclamó: “¿Qué haremos?” La primera palabra de la contestación del apóstol Pedro fue: “Arrepentíos”. Poco después, en otra ocasión, dijo: “Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados.” Hechos 3:19. El arrepentimiento comprende tristeza por el pecado y abandono del mismo. No renunciamos al pecado a menos que veamos su pecaminosidad. Mientras no lo repudiemos de corazón, no habrá cambio real en nuestra vida. Muchos no entienden la naturaleza verdadera del arrepentimiento. Muchas personas se entristecen por haber pecado, y aun se reforman exteriormente, porque temen que su mala vida les acarree sufrimientos. Pero esto no es arrepentimiento en el sentido bíblico. Lamentan el dolor más bien que el pecado. Tal fue el pesar de Esaú cuando vio que había perdido su primogenitura para siempre. Balaam, aterrorizado por el ángel que estaba en su camino con la espada desenvainada, reconoció su culpa porque temía perder la vida, mas no experimentó un sincero arrepentimiento del pecado; no cambió de propósito ni aborreció el mal. Judas Iscariote, después de traicionar a su Señor, exclamó: “Yo he pecado entregando sangre inocente”. San Mateo 27:4. Esta confesión fue arrancada a su alma culpable por un tremendo sentimiento de condenación, y una pavorosa expectación de juicio. Las consecuencias que habría de cosechar le llenaban de terror, pero no experimentó profundo quebrantamiento de corazón ni dolor en su alma por haber traicionado al Hijo inmaculado de Dios y negado al Santo de Israel. Cuando el faraón de Egipto sufría bajo los juicios de Dios, reconocía su pecado a fin de escapar al castigo, pero volvía a desafiar al cielo tan pronto como cesaban las plagas. Todos estos lamentaban los resultados del pecado; pero no experimentaban pesar por el pecado mismo. (2) ¿Cómo describe este versículo a Cristo, quien por su espíritu retira las tinieblas y revela los lugares secretos del alma? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 1:9 Textos relacionados: Juan 12:46; 8:12; 2 Corintios 4:6; 1 Juan 2:8; 1 Tesalonisenses 5:5; Mateo 6:23 Pero cuando el corazón cede a la influencia del Espíritu de Dios, la conciencia se vivifica y el pecador discierne algo de la profundidad y santidad de la sagrada ley de Dios, fundamento de su gobierno en los cielos y en la tierra. “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre,” ilumina las cámaras secretas del alma, y quedan reveladas las cosas ocultas. La convicción se posesiona de la mente y del corazón. El pecador reconoce entonces la justicia de Jehová, y siente terror de aparecer en su iniquidad e impureza delante del que escudriña los corazones. Ve el amor de Dios, la belleza de la santidad, y el gozo de la pureza. Ansía ser purificado y restituído a la comunión del cielo. (3) Así como David, ¿cómo será nuestra oración si estamos verdaderamente arrepentidos por nuestros pecados?
  13. 13. ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 51:1-4 ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 51:10 Textos relacionados: Salmos 32:5; 38:18; Ezequiel 36:31; 20:43; 1 Juan 1:7-9 La oración de David después de su caída ilustra la naturaleza del verdadero dolor por el pecado. Su arrepentimiento fue sincero y profundo. No se esforzó por atenuar su culpa y su oración no fue inspirada por el deseo de escapar del juicio que lo amenazaba. David veía la enormidad de su transgresión y la contaminación de su alma; aborrecía su pecado. No sólo pidió perdón, sino también que su corazón fuese purificado. Anhelaba el gozo de la santidad y ser restituido a la armonía y comunión con Dios. Sentir un arrepentimiento como éste es algo que supera nuestro propio poder; se lo obtiene únicamente de Cristo, quien ascendió a lo alto y dio dones a los hombres. (4) ¿Cuál es el resultado de la confesión que sigue al verdadero arrepentimiento? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 32:1 Textos relacionados: Isaías 1:18; Salmos 128:1; Deuteronomio 5:33; 11:13-15; Mateo 5:8; Miqueas 7:18, 19 (5) ¿Qué pasos lógicamente preceden a la confesión? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Mateo 11:28, 29 Textos relacionados: Isaías 55:1-3; 45:22-25; Juan 6:37; Apocalipsis 22:17; 1 Pedro 5:7 Muchos yerran precisamente en este punto, y por ello no reciben la ayuda que Cristo quiere darles. Piensan que no pueden ir a Cristo a menos que se arrepientan primero, y que el arrepentimiento los prepara para que sus pecados les sean perdonados. Es verdad que el arrepentimiento precede al perdón de los pecados; porque es únicamente el corazón quebrantado y contrito el que siente la necesidad de un Salvador. Pero para poder ir al Señor Jesús, ¿debe el pecador esperar hasta que se haya arrepentido? ¿Debe hacerse del arrepentimiento un obstáculo entre el pecador y el Salvador? La Sagrada Escritura no enseña que el pecador deba arrepentirse antes de poder aceptar la invitación de Cristo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. (6) ¿De qué fuente proviene el dolor por el pecado? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Hechos 5:30, 31 Textos relacionados: Hechos 3:26; 11:18; Jeremías 31:31-33; Ezequiel 36:25-31; Zacarías 12:10; Romanos 11:26, 27; 2 Timoteo 2:25, 26 La virtud proveniente de Cristo es la que nos induce a un arrepentimiento genuino. El apóstol Pedro presentó el asunto de una manera muy clara cuando dijo a los Israelitas: “A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.” Tan imposible es arrepentirse si el Espíritu de Cristo no despierta la conciencia como lo es obtener el perdón sin Cristo. Él es la fuente de todo buen impulso. Es el único que puede implantar en el corazón enemistad contra el pecado. Todo deseo de verdad y pureza, toda convicción de
  14. 14. nuestra propia pecaminosidad evidencian que su Espíritu está obrando en nuestro corazón. (7) ¿A quiénes atrae el Señor a sí mismo con el regalo del arrepentimiento y la oferta de salvación? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 12:32 Textos relacionados: Isaías 49:6; Romanos 5:17-19; 1 Timoteo 2:6; Hebreos 2:9; 1 Juan 2:2; Apocalipsis 5:9; Lucas 15 Cristo debe ser revelado al pecador como el Salvador que muere por los pecados del mundo; Mientras contemplamos al Cordero de Dios sobre la cruz del Calvario, el misterio de la redención comienza a revelarse a nuestra mente y la bondad de Dios nos guía al arrepentimiento. Al morir por los pecadores, Cristo manifestó un amor incomprensible; y a medida que el pecador lo contempla, este amor enternece el corazón, impresiona la mente e inspira contrición al alma. Es verdad que a veces los hombres se avergüenzan de sus caminos pecaminosos y abandonan algunos de sus malos hábitos antes de darse cuenta de que son atraídos a Cristo. Pero siempre que, animados de un sincero deseo de hacer el bien, hacen un esfuerzo por reformarse, es el poder de Cristo el que los está atrayendo. Una influencia de la cual no se dan cuenta obra sobre su alma, su conciencia se vivifica y su conducta externa se enmienda. Y cuando Cristo los induce a mirar su cruz y a contemplar a Aquel que fue traspasado por sus pecados, el mandamiento se graba en su conciencia. Les es revelada la maldad de su vida, el pecado profundamente arraigado en su alma. Comienzan a entender algo de la justicia de Cristo, y exclaman: “¿Qué es el pecado, para que haya exigido tal sacrificio por la redención de su víctima? ¿Fueron necesarios todo este amor, todo este sufrimiento, toda esta humillación, para que no pereciéramos, sino que tuviésemos vida eterna?” El pecador puede resistir a este amor, puede rehusar ser atraído a Cristo; pero si no se resiste será atraído a Jesús; un conocimiento del plan de la salvación lo guiará al pie de la cruz, arrepentido de sus pecados, que han causado los sufrimientos del amado Hijo de Dios. (8) ¿Qué maravillosa invitación hace el Señor a los que tienen sed por más que lo que este mundo puede dar? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Apocalipsis 22:17 Textos relacionados: Juan 7:37, 38; 4:10; Isaías 55:1-3; 12:3 La misma inteligencia divina que obra en las cosas de la naturaleza habla al corazón de los hombres, y crea en él un deseo indecible de algo que no tienen. Las cosas del mundo no pueden satisfacer su ansia. El Espíritu de Dios les suplica que busquen lo único que puede dar paz y descanso: la gracia de Cristo y el gozo de la santidad. Por medio de influencias visibles e invisibles, nuestro Salvador está constantemente obrando para atraer el corazón de los hombres y llevarlos de los vanos placeres del pecado a las bendiciones infinitas que pueden obtener de él. A todas esas almas que procuran vanamente beber en las cisternas rotas de este mundo, se dirige el mensaje divino: “El que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.” Tú que en tu corazón sientes el anhelo de algo mejor que cuanto este mundo pueda dar, reconoce en este deseo la voz de Dios que habla a tu alma. Pídele que te dé arrepentimiento, que te revele a Cristo en su amor infinito y en su pureza absoluta. (9) ¿De qué se da cuenta el pecador cuando ve el carácter de Cristo? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 64:6 Textos relacionados: Isaías 53:6; Job 14:4; 15:14- 16; 25:4; Salmos 51:5; Romanos 7:18, 24 En la vida del Salvador fueron perfectamente ejemplificados los principios de la ley de Dios: el
  15. 15. amor a Dios y al hombre. La benevolencia y el amor desinteresado fueron la vida de su alma. Cuando contemplamos al Redentor, y su luz nos inunda, es cuando vemos la pecaminosidad de nuestro corazón. Como Nicodemo, podemos lisonjearnos de que nuestra vida ha sido íntegra, de que nuestro carácter moral es correcto, y pensar que no necesitamos humillar nuestro corazón delante de Dios como el pecador común; pero cuando la luz de Cristo resplandezca en nuestra alma, veremos cuán impuros somos; discerniremos el egoísmo de nuestros motivos y la enemistad contra Dios, que han manchado todos los actos de nuestra vida. Entonces conoceremos que nuestra propia justicia es en verdad como trapos de inmundicia y que solamente la sangre de Cristo puede limpiarnos de la contaminación del pecado y renovar nuestro corazón a la semejanza del Señor. Un rayo de la gloria de Dios, una vislumbre de la pureza de Cristo, que penetre en el alma, hace dolorosamente visible toda mancha de pecado, y descubre la deformidad y los defectos del carácter humano. Hace patentes los deseos profanos, la incredulidad del corazón y la impureza de los labios. Los actos de deslealtad por los cuales el pecador anula la ley de Dios quedan expuestos a su vista, y su espíritu se aflige y se oprime bajo la influencia escrutadora del Espíritu de Dios. En presencia del carácter puro y sin mancha de Cristo, el transgresor se aborrece a sí mismo. (10) ¿Cuál fue la reacción de Daniel cuando reconoció las faltas de su carácter? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Daniel 10:8 Textos relacionados: Daniel 8:17, 18; Apocalipsis 1:17; Marcos 9:6; Lucas 1:12 Cuando el profeta Daniel contempló la gloria que rodeaba al mensajero celestial que se le había enviado, se sintió abrumado por su propia debilidad e imperfección. El alma así conmovida odiará su egoísmo y amor propio, y mediante la justicia de Cristo buscará la pureza de corazón que armoniza con la ley de Dios y con el carácter de Cristo. (11) Así como a Pablo, ¿qué nos sucederá cuando veamos la pureza de Cristo y nos demos cuenta del verdadero significado de los sagrados principios de la ley de Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Romanos 7:9 Textos relacionados: Romanos 7:7; 3:20; 8:3-7; 1Juan 3:4; Lucas 10:25-28; Gálatas 3:10; 2:19-21 El apóstol Pablo dice que “en cuanto a la justicia que es en la ley” es decir, en lo referente a las obras externas, era “irreprensible”, Filipenses 3:6, pero cuando discernió el carácter espiritual de la ley, se reconoció pecador. Juzgado por la letra de la ley como los hombres la aplican a la vida externa, él se había abstenido de pecar; pero cuando miró en la profundidad de los santos preceptos, y se vio como Dios le veía, se humilló profundamente y confesó así su culpabilidad. Cuando vio la naturaleza espiritual de la ley, se le mostró el pecado en todo su horror, y su estimación propia se desvaneció. Estoy agradecido por haber aceptado la invitación de Jesús a venir y aprender de Él para hallar descanso para mi alma. Circule uno: Sí Indeciso Al acercarme a Él y dedicar más tiempo con Él en su Palabra, veo su justicia y me doy cuenta que mi vida y carácter son impuros y profanos. Circule uno: Sí Indeciso Ahora Él pone dentro de mi corazón el deseo de ser semejante a Él, pero me doy cuenta que no tengo el poder para cambiar por mis propias fuerzas. Circule uno: Sí Indeciso Estoy agradecido porque puedo ir ante Él tal como soy– pecador, incapaz, y dependiente–y puedo reclamar su promesa para que haga cambios en mi vida que le glorifiquen. Circule uno: Sí Indeciso
  16. 16. El arrepentimiento 4 – 16 (1) ¿Cuál es el primer pecado mencionado en este versículo y por qué es especialmente ofensivo a Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Proverbios 8:13 Textos relacionados: Proverbios 16:5, 18, 19; 6:16- 17; 21:4; 25:27; 29:23; 11:2; Salmos 101:5; 1 Samuel 2:3; Jeremías 9:23, 24; Abdías 1:4; Mateo 23:12; Marcos 9:35 No todos los pecados son de igual magnitud delante de Dios; hay diferencia de pecados a su juicio, como la hay a juicio de los hombres. Sin embargo, aunque este o aquel acto malo pueda parecer trivial a los ojos de los hombres, ningún pecado es pequeño a la vista de Dios. El juicio de los hombres es parcial e imperfecto; mas Dios ve todas las cosas como son realmente. Al borracho se le desprecia y se le dice que su pecado le excluirá del cielo, mientras que demasiado a menudo el orgullo, el egoísmo y la codicia no son reprendidos. Sin embargo, son pecados que ofenden en forma especial a Dios, porque contrarían la benevolencia de su carácter, ese amor abnegado que es la misma atmósfera del universo que no ha caído. El que comete alguno de los pecados más groseros puede avergonzarse y sentir su pobreza y necesidad de la gracia de Cristo; pero el orgulloso no siente necesidad alguna y así cierra su corazón a Cristo. (2) Como el publicano arrepentido cuando fue convencido de su pecado, ¿cuál debe ser nuestra oración sincera? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Lucas 18:13 Textos relacionados: Lucas 5:8; 15:18-21; Salmos 51:1-12; 40:12, 13; 1 Juan 1:8-10; 2:1, 2 El pobre publicano que oraba diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”, San Lucas 18:13, se consideraba como un hombre muy malvado, y así le veían los demás; pero él sentía su necesidad, y con su carga de pecado y vergüenza se presentó a Dios e imploró su misericordia. Su corazón estaba abierto para que el Espíritu de Dios hiciese en él su obra de gracia y lo libertase del poder del pecado. La oración jactanciosa y presuntuosa del fariseo demostró que su corazón estaba cerrado a la influencia del Espíritu Santo. Por estar lejos de Dios, no tenía idea de su propia corrupción, que contrastaba con la perfección de la santidad divina; no sentía necesidad alguna y nada recibió. (3) Después de convencernos de pecado, ¿por qué no podemos llevar frutos de santidad en nuestras vidas por nuestros propios esfuerzos? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 15:5 Textos relacionados: Juan 15:1-4; 15:1-8; 2 Pedro 1:2-4; Romanos 6:22; Santiago 1:17; Filipenses 1:11; 1:6; 2:13 Si percibes tu condición pecaminosa, no aguardes hasta hacerte mejor por tu cuenta. ¡Cuántos hay que piensan que no son bastante buenos para ir a Cristo! Piensan que primero deben mejorar por sus propios esfuerzos. “¿Puede acaso el etíope mudar su piel, o el leopardo sus manchas? entonces podréis vosotros también obrar bien, que estáis habituados a obrar 30 mal”. (Jeremías 13: 23). Únicamente en Dios hay ayuda para nosotros. No debemos permanecer en espera de persuasiones más fuertes, de mejores oportunidades, o de tener un carácter más santo. Nada podemos hacer por nosotros mismos. Debemos ir a Cristo tales como somos. (4) ¿Qué efecto tiene el pecado sobre el justo que encuentra justicia a través del arrepentimiento y después se aparta de Dios? ____________________________________ ____________________________________
  17. 17. ____________________________________ ____________________________________ Ezequiel 18:24 Textos relacionados: Ezequiel 3:20; 33:12, 13, 18; Hebreos 10:38, 39; 2 Pedro 2:18-22 Pero nadie se engañe a sí mismo pensando que Dios, en su grande amor y misericordia, salvará aun a los que rechazan su gracia. La excesiva corrupción del pecado puede medirse tan sólo a la luz de la cruz. Cuando los hombres insisten en que Dios es demasiado bueno para desechar al pecador, miren al Calvario. Si Cristo cargó con la culpa del desobediente y sufrió en lugar del pecador, fue porque no había otra manera en que el hombre pudiera salvarse, porque sin ese sacrificio era imposible que la familia humana escapase del poder contaminador del pecado y fuese restituida a la comunión con seres santos, era imposible que volviese a participar de la vida espiritual. El amor, los sufrimientos y la muerte del Hijo de Dios, todo atestigua la terrible enormidad del pecado y prueba que no hay modo de escapar de su poder ni esperanza de una vida superior, sino mediante la sumisión del alma a Cristo (5) ¿El ejemplo de quién debemo seguir? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 1 Pedro 2:21 Textos relacionados: Salmos 85:13; Juan 13:15; 1 Corintios 11:1; Efesios 5:2; Filipenses 2:5; 1 Juan 2:6; Lucas 9:23 Algunas veces los impenitentes se excusan diciendo de los que profesan ser cristianos: “Soy tan bueno como ellos. No son más abnegados, sobrios ni circunspectos en su conducta que yo. Les gustan los placeres y la complacencia propia tanto como a mí.” Así hacen de las faltas ajenas una excusa para descuidar su deber. Pero los pecados y las faltas de otros no disculpan a nadie, porque el Señor no nos ha dado un modelo humano sujeto a errar. El inmaculado Hijo de Dios nos ha sido dado como ejemplo, y los que se quejan de la mala conducta de quienes profesan ser creyentes deberían presentar una vida mejor y ejemplos más nobles. Si tienen un concepto tan alto de lo que un cristiano debe ser, ¿no es su pecado tanto mayor? Saben lo que es correcto, y sin embargo rehúsan hacerlo. (6) ¿Cuál es el resultado peligroso de rechazar la voz del Espíritu Santo y no dejar el pecado? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Proverbios 11:3, 5 Textos relacionados: Proverbios 6:27, 28; 16:25; 1:18; Gálatas 6:7, 8 Ten cuidado con las dilaciones. No postergues la obra de abandonar tus pecados y buscar la pureza del corazón por medio del Señor Jesús. En esto es donde miles y miles han errado a costa de su perdición eterna. No insistiré aquí en la brevedad e incertidumbre de la vida; pero se corre un terrible peligro, que no se comprende lo suficiente, cuando se posterga el acto de ceder a la voz suplicante del Santo Espíritu de Dios y se prefiere vivir en el pecado, porque tal demora consiste realmente en esto. No se puede continuar en el pecado, por pequeño que se lo considere, sin correr el riesgo de una pérdida infinita. Lo que no venzamos nos vencerá a nosotros y nos destruirá. Adán y Eva llegaron a pensar que de un acto tan íntimo como el de comer la fruta prohibida no podrían resultar consecuencias tan terribles como las que Dios había anunciado. Pero ese acto pequeño era una transgresión de la ley santa e inmutable de Dios y separó de éste al hombre y abrió las compuertas por las cuales se volcaron sobre nuestro mundo la muerte y desgracias innumerables: y como consecuencia de la desobediencia del hombre, siglo tras siglo ha subido de nuestra tierra un continuo lamento de aflicción y la creación gime a una bajo la carga terrible del dolor. El cielo mismo ha sentido los efectos de la rebelión del hombre contra Dios. El Calvario se destaca como un recuerdo del sacrificio asombroso que se requirió para expiar la transgresión de la ley divina. No consideremos, pues, el pecado como cosa trivial. (7) ¿Cuál es el resultado de acariciar pecados reconocidos en nuestras vidas?
  18. 18. ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Proverbios 5:22 Textos relacionados: Salmos 7:15, 16; 9:15; Jeremías 2:19; Eclesiastes 10:8; Proverbios 1:31 Toda transgresión, todo descuido o rechazo de la gracia de Cristo, obra indirectamente sobre nosotros; endurece el corazón, deprava la voluntad, entorpece el entendimiento, y no sólo nos vuelve menos inclinados a ceder, sino también menos capaces de oír las tiernas súplicas del Espíritu de Dios. Muchos están apaciguando su conciencia inquieta con el pensamiento de que pueden cambiar su mala conducta cuando quieran; de que pueden tratar con ligereza las invitaciones de la misericordia y, sin embargo, seguir sintiendo las impresiones de ella. Piensan que después de menospreciar al Espíritu de gracia, después de echar su influencia del lado de Satanás, en un momento de extrema necesidad pueden cambiar su modo de proceder. Pero esto no se logra tan fácilmente. La experiencia y la educación de una vida entera han amoldado de tal manera el carácter, que pocos desean después recibir la imagen de Jesús. Un solo rasgo malo en el carácter, un solo deseo pecaminoso, persistentemente albergado, neutraliza a veces todo el poder del Evangelio. Cada vez que uno cede al pecado, se fortalece la aversión del alma hacia Dios. El hombre que manifiesta un descreído atrevimiento o una estólida indiferencia hacia la verdad, no está sino segando la cosecha de su propia siembra. En toda la Escritura no hay amonestación más terrible contra el hábito de jugar con el mal. (8) ¿Cuándo debemos responder a la invitación de la salvación? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 2 Corintios 6:2 Textos relacionados: Hebreos 3:7-15; 4:7; Isaías 55:6; 48:9; Génesis 6:3 Cristo está listo para libertarnos del pecado, pero no fuerza la voluntad; y si ésta, por la persistencia en la transgresión, se inclina por completo al mal, y no deseamos ser libres ni queremos aceptar la gracia de Cristo, ¿qué más puede él hacer? Al rechazar deliberadamente su amor, hemos labrado nuestra propia destrucción. “¡Hoy, si oyereis su voz, no endurezcáis vuestros corazones!” (Hebreos 3: 7, 8). (9) ¿Cuál es la única oración segura de liberación de nuestros motivos, intensiones, y propósitos del corazón engañoso? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 139:23, 24 Related Texts: Salmos 51:10; 26:2; Deuteronomio 8:2; Job 31:6; Proverbios 17:3; Zacarías 13:9; 1 Pedro 1:7 “El hombre ve lo que aparece, mas el Señor ve el corazón” (1 Samuel 16: 7), el corazón humano con sus encontradas emociones de gozo y de tristeza, el extraviado y caprichoso corazón, morada de tanta impureza y engaño. El Señor conoce sus motivos, sus mismos intentos y designios. Vé a él con tu alma manchada tal cual está. Como el salmista, abre sus cámaras al ojo que todo lo ve, exclamando: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y vé si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.” Salmo 139:23,24. Muchos aceptan una religión intelectual, una forma de santidad, sin que el corazón esté, limpio. Sea tu oración: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.” Salmos 51:10. Sé leal con tu propia alma. Sé tan diligente, tan persistente, como lo serías si tu vida mortal estuviese en peligro. Este es un asunto que debe decidirse entre Dios y tu alma, y es una decisión para la eternidad. Una esperanza supuesta, que no sea más que esto, llegará a ser tu ruina. (10) ¿Qué cinco beneficios específicos proveen el estudio de la palabra con oración que nos llevará al arrepentimiento?
  19. 19. ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 2 Timoteo 3:15-17 Textos relacionados: Juan 17:17; Salmos 119:9, 24, 41, 105, 130, 160, 165; Romanos 15:4; 1 Corintios 10:11; Proverbios 4:20-22 Estudia la Palabra de Dios con oración. Ella te presenta, en la ley de Dios y en la vida de Cristo, los grandes principios de la santidad, “sin la cual nadie verá al Señor.” Convence de pecado; revela plenamente el camino de la salvación. Préstale atención como a la voz de Dios hablando a tu alma. (11) ¿Qué está haciendo Dios por nosotros a través de Cristo por el don del arrepentimiento? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 2 Corintios 5:19 Textos relacionados: Juan 17:23; 1 Timoteo 3:16; Romanos 5:10, 11; 3:24-26; 1 Juan 2:1, 2; 4:10; Isaías 43:25; Salmo 103:10-12; Efesios 2:14-16 Cuando comprendas la enormidad del pecado, cuando te veas como eres en realidad, no te entregues a la desesperación, pues a los pecadores es a quienes Cristo vino a salvar. No tenemos que reconciliar a Dios con nosotros, sino que ¡oh maravilloso amor! “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo.” Por su tierno amor está atrayendo a sí los corazones de sus hijos errantes. Ningún padre terrenal podría ser tan paciente con las faltas y los yerros de sus hijos, como lo es Dios con aquellos a quienes trata de salvar. Nadie podría argüir más tiernamente con el pecador. Jamás enunciaron los labios humanos invitaciones más tiernas que las dirigidas por él al extraviado. Todas sus promesas, sus amonestaciones, no son sino la expresión de su amor inefable. (12) ¿A quienes vino Jesús a salvar? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 1 Timoteo 1:15 Textos relaciondos: Romanos 5:8-11; Mateo 9:13; 18:11; Lucas 19:10; 1 Juan 3:5; 4:10 Cuando Satanás acude a decirte que eres un gran pecador, alza los ojos a tu Redentor y habla de sus méritos. Lo que te ayudará será mirar su luz. Reconoce tu pecado, pero di al enemigo que “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores,” y que puedes ser salvo por su incomparable amor. (13) ¿Quién amará más al Señor? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Lucas 7:43, 47 Textos relacionados: Romanos 5:20; Juan 21:15-17; 1 Juan 3:18; Isaías 55:7; Mateo 18:33; 10:8; Proverbios 10:12 El Señor Jesús hizo una pregunta a Simón con respecto a dos deudores. El primero debía a su señor una suma pequeña y el otro una muy grande; pero él perdonó a ambos, y Cristo preguntó a Simón cuál deudor amaría más a su señor. Simón contestó: “Aquel a quien perdonó más.” Hemos sido grandes deudores, pero Cristo murió para que fuésemos perdonados. Los méritos de su sacrificio son suficientes para presentarlos al Padre en nuestro favor. Aquellos a quienes ha perdonado más le amarán más, y estarán más cerca de su trono para alabarle por su grande amor y su sacrificio infinito. Cuanto más plenamente comprendemos el amor de Dios, mejor nos percatamos de la pecaminosidad del pecado. Cuando vemos cuán larga es la cadena que se nos arrojó para rescatarnos, cuando entendemos algo del sacrificio infinito que Cristo hizo en nuestro favor, nuestro corazón se conmueve de ternura y contrición.
  20. 20. Al acercarme a mi Salvador veo su justicia. Me doy cuenta que mi vida y mi carácter son impuros y profano. Es mi sincero deseo ser semejante a Él. Circule uno: Sí Indeciso Entiendo que el arrepentimiento es dolor por el pecado y no sólo temor del castigo que puede traer. Circule uno: Sí Indeciso Le doy gracias a Jesús por el regalo del arrepentimiento que ha puesto en mi corazón, y he tomad la decisión de actuar por ello. Circule uno: Sí Indeciso
  21. 21. La confesión 5 - 16 (1) ¿Cuales son las condiciones para que el pecador pueda obtener la misericordia? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Proverbios 28:13 Textos relacionados: 2 Crónicas 7:14; Lucas 15:18-24; Jeremías 3:12, 13 Las condiciones para obtener la misericordia de Dios son sencillas, justas y razonables. El Señor no nos exige que hagamos alguna cosa penosa para obtener el perdón de nuestros pecados. No necesitamos hacer largas y cansadoras peregrinaciones, ni ejecutar duras penitencias, para encomendar nuestras almas al Dios de los cielos o para expiar nuestras transgresiones, sino que todo aquel que confiesa su pecado y se aparta de él alcanzará misericordia. (2) ¿A quién debemos confesarle nuestras faltas? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Santiago 5:16 ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 32:5 Textos relacionados: Salmos 38:18; 41:4; Mateo 5:24; Proverbios 28:13; 1 Juan 1:8-10; Romanos 10:10; Santiago 4:10 El apóstol dice, “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.” Confesad vuestros pecados a Dios, el único que puede perdonarlos, y vuestras faltas unos a otros. Si has dado motivo de ofensa a tu amigo o vecino, debes reconocer tu falta, y es su deber perdonarte con buena voluntad. Debes entonces buscar el perdón de Dios, porque el hermano a quien ofendiste pertenece a Dios, y al perjudicarle pecaste contra su Creador y Redentor. El caso es presentado al único y verdadero Mediador, nuestro gran Sumo Sacerdote, que “fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado,” quien puede “compadecerse de nuestras debilidades”, y limpiarnos de toda mancha de pecado. Hebreos 4:15. (3) ¿En qué condición debeestar nuestro corazón y espíritu para encontrarla verdadera paz e intimidad con Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 34:18 Textos relacionados: Salmos 51:17; 69:32; 10:17; 147:3; Isaías 61:1; 66:2; 57:15; Ezquiel 36:26, 31 Los que no han humillado su alma delante de Dios reconociendo su culpa, no han cumplido todavía la primera condición de la aceptación. Si no hemos experimentado el reconocimiento de nuestra culpa, y no hemos confesado nuestros pecados con verdadera humillación del alma y quebrantamiento del espíritu, aborreciendo nuestra iniquidad, no hemos buscado verdaderamente el perdón de nuestros pecados; y si nunca lo hemos buscado, no hemos encontrado la paz de Dios. La única razón por la cual no obtenemos la remisión de nuestros pecados pasados es que no estamos dispuestos a humillar nuestro corazón ni a cumplir las condiciones que impone la Palabra de verdad. (4) ¿Cuán específica debe ser nuestra confesión? ____________________________________ ____________________________________
  22. 22. ____________________________________ ____________________________________ Levítico 5:5 Textos relacionados: Levítico 26:40; 6:4-7; Números 5:7; Josué 7:19; 1 Corintios 11:28 Se nos dan instrucciones explícitas tocante a este asunto. La confesión de nuestros pecados, ya sea pública o privada, debe ser de corazón y voluntaria. No debe ser arrancada al pecador. No debe hacerse de un modo ligero y descuidado o exigirse de aquellos que no tienen una comprensión real del carácter aborrecible del pecado. La confesión que brota de lo íntimo del alma sube al Dios de piedad infinita. “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.” Salmos 34:18. La verdadera confesión es siempre de un carácter específico y reconoce pecados particulares. Estos pueden ser de tal naturaleza que sólo pueden presentarse delante de Dios. Pueden ser males que deban confesarse individualmente a los que hayan sufrido daño por ellos; pueden ser de un carácter público, y en ese caso deberán confesarse públicamente. Pero toda confesión debe hacerse de modo específico y directo, para reconocer en forma definida los pecados de los que sea culpable. (5) ¿Qué pecado específico confesaron los hijos de Israel? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 1 Samuel 12:19 Textos relacionados: Salmos 51:1-4; Deuteronomio 32:49-52 En los días de Samuel los israelitas se alejaron de Dios. Estaban sufriendo las consecuencias del pecado, pues habían perdido su fe en Dios, el discernimiento de su poder y de su sabiduría para gobernar a la nación, y no confiaban en la capacidad del Señor para defender y vindicar su causa. Se apartaron del gran Gobernante del universo, y desearon ser gobernados como las naciones que los rodeaban. Antes de encontrar paz hicieron esta confesión explícita: “Porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros.” Tenían que confesar el pecado específico del cual se habían hecho culpables. Su ingratitud oprimía sus almas y los separaba de Dios. (6) Para que Dios acepte nuestra confesión, ¿qué debemos hacer al demostrar nuestro sincero deseo por el perdón? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 1:16 Textos relacionados: Santiago 4:8; Salmos 119:11; Tito 2:11-14; Zacarías 1:3; Hechos 22:16; Isaías 55:6, 7; Mateo 3:8; Amós 5:4, 15; Romanos 12:9 La confesión no es aceptable ante Dios si no va acompañada de un arrepentimiento y una reforma. Debe haber cambios decididos en la vida; todo lo que ofenda a Dios debe dejarse. Tal será el resultado de una verdadera tristeza por el pecado. Se nos presenta claramente lo que tenemos que hacer “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.” Isaías 1:16, 17. “Si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá.” Ezequiel 33:15. San Pablo dice, hablando de la obra de arrepentimiento: “Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.” (7) Cuando sea posible, ¿qué debemos hacer por aquellos a quienes hemos ofendido, defraudado, o herido? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Ezequiel 33:15
  23. 23. Textos relacionados: Lucas 19:8; Levítico 6:2-5; Ezequiel 18:7, 12, 16; Números 5:6-8; 1 Samuel 12:3; 2 Samuel 12:6; Mateo 5:24 (8) ¿A quién culparon Adány Eva por su acción, lo que causó que su confesión fuse inaceptable ante Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Génesis 3:12 ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Génesis 3:13 Textos relacionados: Santiago 1:13; Éxodo 32:21- 24; 1 Samuel 15:20-22; Proverbios 28:13 Una vez que el pecado amortiguó la percepción moral, el que obra mal no discierne los defectos de su carácter ni comprende la enormidad del mal que ha cometido; y a menos que ceda al poder convincente del Espíritu Santo permanecerá parcialmente ciego con respecto a su pecado. Sus confesiones no son sinceras ni provienen del corazón. Cada vez que reconoce su maldad añade una disculpa de su conducta al declarar que si no hubiese sido por ciertas circunstancias no habría hecho esto o aquello que se le reprocha. Después que Adán y Eva hubieron comido de la fruta prohibida, los embargó un sentimiento de vergüenza y terror. Al principio, sólo pensaban en cómo podrían excusar su pecado y escapar a la temida sentencia de muerte. Cuando el Señor les habló tocante a su pecado, Adán respondió echando la culpa en parte a Dios y en parte a su compañera. La mujer echó la culpa a la serpiente, diciendo: “¿Por qué hiciste la serpiente? ¿Por qué le permitiste que entrase en el Edén?” Esas eran las preguntas implicadas en la excusa que dio por su pecado, y de este modo hacía a Dios responsable de su caída. El espíritu de justificación propia tuvo su origen en el padre de la mentira, y lo han manifestado todos los hijos e hijas de Adán. Las confesiones de esta clase no son inspiradas por el Espíritu divino, y no serán aceptables ante Dios. (9) ¿Cómo se consideraba el publicano a sí mismo? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Lucas 18:13 Textos relacionados: Lucas 5:8; Esdras 9:6; Salmos 40:12; Isaías 6:5; Ezequiel 16:63 El arrepentimiento verdadero induce al hombre a reconocer su propia maldad, sin engaño ni hipocresía. Como el pobre publicano que no osaba ni aun alzar los ojos al cielo, exclamará: “Dios, ten misericordia de mí, pecador”, y los que reconozcan así su iniquidad serán justificados, porque el Señor Jesús presentará su sangre en favor del alma arrepentida. (10) ¿Qué palabra específica usaron tanto Pablo como David muchas veces para indicar su verdadero arrepentimiento por el pecado? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Hechos 26:10, 11 ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 51:3, 4 Textos relacionados: Ejemplos de confesión sincera: Lucas 18:13, 14; 15:18-21; Salmos 51:3, 4; 2 Samuel 12:13; Daniel 9:3-12, 18; Jeremías 3:25 Ejemplos de confesión insincera o forzada: Génesis 3:12, 13; 1 Samuel 15:22-26; Josué 7:19-21 Los ejemplos de arrepentimiento y humillación genuinos que da la Palabra de Dios revelan un espíritu de confesión sin excusa por el pecado, ni
  24. 24. intento de justificación propia. San Pablo no procura defenderse; pinta su pecado como es, sin intentar atenuar su culpa. Sin vacilar declara: “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores; de los cuales yo soy el primero” (1 Timoteo 1: 15). (11) ¿Qué maravillosa promesa podemos reclamar si estamos verdaderamente arrepentidos de nuestros pecados y los confesamos a Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ 1 Juan 1:9 Textos relacionados: Proverbios 28:13; Hechos 3:19; Jeremías 33:8; Nehemías 9:17; 2 Crónicas 7:14; Hebreos 7:25; Isaías 43:25, 26: 1:18 El corazón humilde y quebrantado, enternecido por el arrepentimiento genuino, apreciará algo del amor de Dios y del costo del Calvario; y como el hijo se confiesa a un padre amoroso, así quien esté verdaderamente arrepentido presentará todos sus pecados delante de Dios. Alabo al Señor por darme el regalo del arrepentimiento, y elijo seguirlo, confesar y alejarme de mis pecados. Circule uno: Sí Indeciso Comprendo que para obtener misericordia y tener verdadera paz en mi corazón, la cual tanto anhelo, debo confesar mi propio pecado a Dios, y cuando sea posible, a quien he ofendido. Circule uno: Sí Indeciso Al estudiar y acercarme a Cristo me doy cuenta que en mi pasado hubieron personas a quienes ofendí, defraudé, o herí. Por la gracia de Dios me comprometo a corregirlo como me sea posible. Circule uno: Sí Indeciso Pido que su preciosa sangre cubra mis muchas transgresiones que he cometido en contra de Él y de aquellos a quienes Él creó. Circule uno: Sí Indeciso Mi oración es que si me alejo de sus caminos, que Dios me siga dando el don del arrepentimiento y me conduzca a confesar mis pecados para poder caminar en caminos de justicia por honor a su nombre. Circule uno: Sí Indeciso
  25. 25. La consagración 6 - 16 (1) ¿De qué manera debemos buscar al Señor para ser restaurados a su imagen? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Jeremías 29:13 Textos relacionados: Deuteronomio 4:29; 30:9, 10; Isaías 55:6, 7; Lucas 11:9, 10; Jeremías 24:7; 2 Crónicas 31:21; Salmo 119:2, 10, 58, 69, 145; Joel 2:12, 13 Sólo cuando todo el corazón está entregado podemos ser restaurados a su semejanza. Por naturaleza estamos enemistados con Dios. (2) ¿Cuál es nuestra condición sin la intervención de Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Efesios 2:1 Textos relacionados: Efesios 2:5; 4:18; 5:14; Juan 11:25, 26; Romanos 8:2; Colosenses 2:13; Mateo 8:22; Lucas 15:24, 32; 2 Corintios 5:14; 1 Timoteo 5:6; 1 Juan 3:14 El Espíritu Santo describe nuestra condición en palabras como éstas: “Muertos en las transgresiones y los pecados” (Efesios 2: 1), “la cabeza toda está ya enferma, el corazón todo desfallecido”, “no queda ya en él cosa sana” (Isaías 1: 5, 6). Estamos enredados fuertemente en los lazos de Satanás, por el cual hemos “sido apresados para hacer su voluntad” (2 Timoteo 2: 26). Dios quiere sanarnos y libertarnos. Dios desea sanarnos y liberarnos de las ataduras del pecado. Siendo que ésto requiere un cambio total, debemos rendirle todo a Él. La guerra contra nosotros mismos es la batalla más grande que jamás hayamos tenido. El rendirse a sí mismo, entregando todo a la voluntad de Dios, requiere una lucha; mas para que el alma sea renovada en santidad, debe someterse antes a Dios. (3) ¿Qué invitación da Dios que nos indica que Él nos da la libertad de elegir? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 1:18 Textos relacionados: Isaías 44:22; 41:21; 43:24-26; 55:1-3; Miqueas 6:2; Mateo 11:28; Deuteronomio 30:10, 19; Josué 24:15; 1 Juan 1:9 El gobierno de Dios no se funda en una sumisión ciega ni en una reglamentación irracional, como Satanás quiere hacerlo aparecer. Al contrario, apela al entendimiento y a la conciencia. “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta,” es la invitación del Creador a los seres que formó. Dios no fuerza la voluntad de sus criaturas. No puede aceptar un homenaje que no le sea otorgado voluntaria e inteligentemente. Una mera sumisión forzada impediría todo desarrollo real del entendimiento y del carácter: haría del hombre un simple autómata. Tal no es el designio del Creador. El desea que el hombre, que es la obra maestra de su poder creador, alcance el más alto desarrollo posible. Nos presenta la gloriosa altura a la cual quiere elevarnos mediante su gracia. Nos invita a entregarnos a él para que pueda cumplir su voluntad en nosotros. A nosotros nos toca decidir si queremos ser libres de la esclavitud del pecado para compartir la libertad gloriosa de los hijos de Dios. (4) ¿Qué debemos estar dispuestos a hacer cuando nos entregamos al Señor y nos convertimos en discípulos de Cristo? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Lucas 14:33
  26. 26. Textos relacionados: Lucas 5:11, 28; 18:22, 23, 28- 30; Filipenses 3:7, 8; 1 Juan 2:15-17 Al consagrarnos a Dios, debemos necesariamente abandonar todo aquello que nos separaría de él. Debemos renunciar a todo lo que aleje de Dios nuestro corazón. Las riquezas son el ídolo de muchos. El amor al dinero y el deseo de acumular fortunas constituyen la cadena de oro que los tiene sujetos a Satanás. Otros adoran la reputación y los honores del mundo. Una vida de comodidad egoísta, libre de responsabilidad, es el ídolo de otros. Pero estos lazos de servidumbre deben romperse. No podemos consagrar una parte de nuestro corazón al Señor, y la otra al mundo. (5) ¿Por qué no podemos ganarnos la salvación? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Efesios 2:8 Textos relacionados: Efesios 2:5; Romanos 3:20-26; Lucas 7:50; Juan 3:14-18, 36 Hay quienes profesan servir a Dios a la vez que confían en sus propios esfuerzos para obedecer su ley, desarrollar un carácter recto y asegurarse la salvación. Sus corazones no son movidos por algún sentimiento profundo del amor de Cristo, sino que procuran cumplir los deberes de la vida cristiana como algo que Dios les exige para ganar el cielo. Una religión tal no tiene valor alguno. Cuando Cristo mora en el corazón, el alma rebosa de tal manera de su amor y del gozo de su comunión, que se aferra a él; y contemplándole se olvida de sí misma. El amor a Cristo es el móvil de sus acciones. Los que sienten el amor constreñidor de Dios no preguntan cuánto es lo menos que pueden darle para satisfacer lo que él requiere; no preguntan cuál es la norma más baja que acepta, sino que aspiran a una vida de completa conformidad con la voluntad de su Redentor. Con ardiente deseo lo entregan todo y manifiestan un interés proporcional al valor del objeto que procuran. El profesar que se pertenece a Cristo sin sentir ese amor profundo, es mera charla, árido formalismo, gravosa y vil tarea. (6) ¿Cómo describe este versículo el tormento y la humillación que Cristo padeció por nuestra redención? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 53:5, 7 Textos relacionados: 1 Pedro 2:24; 3:18; Romanos 4:25; 5:6-8; Daniel 9:24, 26; Mateo 20:28; Efesios 5:2; Tito 2:14 ¿Crees que es un sacrificio demasiado grande darle todo a Cristo? Hazte la pregunta: “¿Qué dio Cristo por mí?” El Hijo de Dios lo dio todo para redimirnos: vida, amor y sufrimientos. ¿Es posible que nosotros, seres indignos de tan grande amor, rehusemos entregarle nuestro corazón? Cada momento de nuestra vida hemos compartido las bendiciones de su gracia, y por esta misma razón no podemos comprender plenamente las profundidades de la ignorancia y la miseria de que hemos sido salvados. ¿Es posible que veamos a Aquel a quien traspasaron nuestros pecados y continuemos, sin embargo, menospreciando todo su amor y sacrificio? Viendo la humillación infinita del Señor de gloria, ¿murmuraremos porque no podemos entrar en la vida sino a costa de conflictos y humillación propia? (7) ¿Qué gran peso cargó Cristo en nuestro lugar que nos debe hacer arrepentir? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 53:12 Textos relacionados: Isaías 53:5, 11; Gálatas 1:4; 3:13; 2 Corintios 5:21; Hebreos 9:26, 28; 1 Juan 2:2; 4:9, 10; Marcos 15:28; Lucas 22:37 Muchos corazones orgullosos preguntan: “¿Por qué necesitamos arrepentirnos y humillarnos antes de poder tener la seguridad de que somos aceptados por Dios?” Mira a Cristo. En él no había pecado alguno, y lo que es más, era el Príncipe del cielo; y
  27. 27. sin embargo, por causa del hombre se hizo pecado. “Fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores”. ¿Y qué abandonamos cuando lo damos todo? Un corazón manchado de pecado, para que el Señor Jesús lo purifique y lo limpie con su propia sangre, para que lo salve con su incomparable amor. ¡Y sin embargo, los hombres hallan difícil renunciar a todo! (8) ¿Cuál debe ser nuestro blanco en todo, y al hacerlo, qué promesa podemos reclamar? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Mateo 6:33 Textos relacionados: Mateo 6:30-32; 19:29; Romanos 14:17; Juan 6:27; 1 Reyes 3:11-13; 17:13-16; Proverbios 3:9, 10; Lucas 12:31-34; Salmos 34:9,10; 37:3-7, 18, 19, 20, 25; 1 Timoteo 4:8; 1 Juan 2:17 Cuando nos acercamos al Señor, no nos pide que abandonemos aquello que es bueno para nosotros. En todo lo que hace siempre está anhelando el bienestar de sus hijos. ¡Si tan sólo aquellos que no han escogido a Jesús reconocieran que Él tiene algo mucho mejor para ofrecerles que lo que desean para sí mismos! Ningún gozo real puede haber en la senda prohibida por Aquel que conoce lo que es mejor y proyecta el bien de sus criaturas. La senda de la transgresión es el camino de la miseria y la destrucción. (9) ¿Qué promesa podemos reclamar como hijos de Dios cuando buscamos el Reino de Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 37:4, 5 Textos relacionados: Salmos 145:19; 84:11; 23:1-5; 36:8; Juan 10:10; 15:7, 16; 2 Corintios 9:8-11; Lucas 12:30-33; 1 Timoteo 6:17; 1 Juan 5:14, 15 Es un error dar cabida al pensamiento de que Dios se complace en ver sufrir a sus hijos. Todo el cielo está interesado en la felicidad del hombre. Nuestro Padre celestial no cierra las avenidas del gozo a ninguna de sus criaturas. Los requerimientos de Dios nos invitan a rehuir todos los placeres que traen consigo sufrimiento y contratiempos, que nos cierran la puerta de la felicidad y del cielo. El Redentor del mundo acepta a los hombres tales como son, con todas sus necesidades, imperfecciones y debilidades; y no solamente los limpiará de pecado y les concederá redención por su sangre, sino que satisfará el anhelo de todos los que consientan en llevar su yugo y su carga. Es su designio dar paz y descanso a todos los que acudan a él en busca del pan de vida. Sólo nos pide que cumplamos los deberes que guíen nuestros pasos a las alturas de una felicidad que los desobedientes no pueden alcanzar. La vida verdadera y gozosa del alma consiste en que se forme en ella Cristo, esperanza de gloria. (10) ¿Cómo puedo entregarme a Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Josué 24:15 Textos relacionados: 1 Reyes 18:21; Proverbios 4:25-27; Mateo 26:39; 6:10, 21; Romanos 12:1; Filipenses 2:5, 13; Santiago 4:7; Lucas 1:38; 1 Pedro 4:19 Deseas hacer su voluntad, mas eres moralmente débil, esclavo de la duda, y dominado por los hábitos de tu vida de pecado. Tus promesas y resoluciones son tan frágiles como telarañas. No puedes gobernar tus pensamientos, impulsos y afectos. El conocimiento de tus promesas no cumplidas y de tus votos quebrantados debilita la confianza que tuviste en tu propia sinceridad, y te induce a sentir que Dios no puede aceptarte; mas no necesitas desesperar. Lo que debes entender es la verdadera fuerza de la voluntad. Esta es el poder gobernante en la naturaleza del hombre, la facultad de decidir o escoger. Todo depende de la correcta acción de la voluntad. Dios dio a los hombres el poder de elegir; a ellos les toca ejercerlo. No puedes cambiar tu corazón, ni dar por ti mismo tus afectos
  28. 28. a Dios; pero puedes escoger servirle. Puedes darle tu voluntad, para que él obre en ti tanto el querer como el hacer, según su voluntad. De ese modo tu naturaleza entera estará bajo el dominio del Espíritu de Cristo, tus afectos se concentrarán en él y tus pensamientos se pondrán en armonía con él. Desear ser bondadosos y santos es rectísimo; pero si no pasas de ésto, de nada te valdrá. Muchos se perderán esperando y deseando ser cristianos. No llegan al punto de dar su voluntad a Dios. No deciden ser cristianos ahora. (11) ¿Cuál será el resultado de entregar toda nuestra voluntad y nuestra vida a Cristo? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 41:10 Por medio del debido ejercicio de la voluntad, puede obrarse un cambio completo en tu vida. Al dar tu voluntad a Cristo, te unes con el poder que está sobre todo principado y potestad. Tendrás fuerza de lo alto para sostenerte firme, y rindién–te así constantemente a Dios –rás fortalecido para vivir una vida nueva, es a saber, la vida de la fe. Me doy cuenta que el gobierno de Dios no está fundado en sumisión ciega o voluntad irracional, como Satanás lo hace ver. Circule uno: Sí Indeciso Estoy maravillado que mi Creador diera todo–su amor y sufrimiento–por mi redención, y desea morar en mí para vencer el poder del pecado en mi vida. Circule uno: Sí Indeciso Me doy cuenta que cuando mi voluntad está bajo el control de Satanás, no puedo controlar mis pensamientos, impulsos, o afectos; y mis promesas y resoluciones de hacer el bien son como telas de araña. Circule uno: Sí Indeciso Doy gracias a Dios porque no fuerza su voluntad sobre sus seres creados. Estoy feliz de que Él nos invita a entregarle nuestra voluntad para que nos pueda ayudar a alcanzar el más alto desarrollo posible de la mente, cuerpo, y carácter. Circule uno: Sí Indeciso Ahora que entiendo mejor la fuerza de la voluntad, y me doy cuenta que el poder de elección es mío, elijo permitir que el Espíritu de Cristo gobierne mi voluntad. Circule uno: Sí Indeciso
  29. 29. Fe y aceptación 7 - 16 (1) Mientras nuestro deseo por tener paz y armonía con Dios aumenta, ¿qué reacción divina tendremos hacia el mal y el pecado? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Ezequiel 36:31. Textos relacionados: Ezequiel.6:9; 20:43; Lucas 18:13; 5:8; Romanos 6:21; Salmos 40:12; Esdras 9:6; 2 Corintios 7:9-11 A medida que tu conciencia ha sido vivificada por el Espíritu Santo, has visto algo de la perversidad del pecado, de su poder, su culpa, su miseria; y lo miras con aborrecimiento. Sientes que el pecado te separó de Dios y que estás bajo la servidumbre del poder del mal. Cuanto más luchas por escaparte, tanto mejor comprendes tu falta de fuerza. Tus motivos son impuros; tu corazón, corrompido. Ves que tu vida ha estado colmada de egoísmo y pecado. Ansías ser perdonado, limpiado y libertado. ¿Qué puedes hacer para obtener la armonía con Dios y asemejarte a él? Lo que necesitas es paz. (2) ¿A quién ofrece el Señor el agua viva del perdón y la paz? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 55:1 Textos relacionados: Isaías 41:17; Juan 4:14; 7:37, 38; 12:32; Apocalipsis 21:6; 2 Pedro 3:9 Lo que necesitas es paz, tener en el alma el perdón, la paz y el amor del cielo. No se los puede comprar con dinero; la inteligencia y la sabiduría no pueden alcanzarlos ni puedes esperar conseguirlos por tu propio esfuerzo. Pero Dios te los ofrece como un don, “sin dinero y sin precio.” Son vuestros, con tal que extendáis la mano para tomarlos. El Señor dice: “¡Aunque vuestros pecados fuesen como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque fuesen rojos como el carmesí, como lana quedarán!” (Isaías 1: 18). (3) ¿Qué maravillosa promesa nos ha dado el Señor que podemos reclamar cuando buscamos la paz? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Ezequiel 36:26 Textos relacionados: Ezequiel 11:19, 20; Deuteronomio 30:6; Jeremías 32:39; 2 Corintios 5:17; 3:3; Juan 3:3-6 Has confesado tus pecados y en tu corazón los has desechado. Has resuelto entregarte a Dios. Ve pues a él, y pídele que te limpie de tus pecados, y te dé un corazón nuevo. Cree que lo hará porque lo ha prometido. Esta es la lección que el Señor Jesús enseñó mientras estuvo en la tierra. Debemos creer que recibimos el don que Dios nos promete, y lo poseemos. (4) ¿Por qué fueron registradosen la Biblia los milagros y las señales de Jesús? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Juan 20:31 Textos relacionados: Mateo 9:6; Marcos 2:7, 10; Juan 5:24, 39; 6:40; 1 Juan 5:10-13 El Señor Jesús sanaba a los enfermos cuando tenían fe en su poder; les ayudaba con las cosas que podían ver; así les inspiraba confianza en él tocante a las cosas que no podían ver y los inducía a creer en su poder de perdonar los pecados. (5) ¿Cuál es nuestra parte cuando recibimos el perdón por nuestros pecados?
  30. 30. ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Marcos 11:24 Textos relacionados: Mateo 8:13; 21:22; 9:6; Salmos 32:10; Efesios 2:8; 1 Timoteo 4:10 Del simple relato de la Escritura acerca de cómo Jesús sanaba a los enfermos podemos aprender algo con respecto al modo de ir a Cristo para que nos perdone nuestros pecados. Veamos ahora el caso del paralítico de Betesda. Este pobre enfermo estaba imposibilitado; no había usado sus miembros por treinta y ocho años. Con todo, el Señor le dijo: “¡Levántate, alza tu camilla, y anda!” El paralítico podría haber dicho: “Señor, si me sanares primero, obedeceré tu palabra.” Pero no; aceptó la palabra de Cristo, creyó que estaba sano e hizo el esfuerzo enseguida; quiso andar y anduvo. Confió en la palabra de Cristo, y Dios le dio el poder. Así fue sanado. (6) ¿Por qué no podemos traer por nuestras propias fuerzas santidad a nuestro corazón? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Jeremías 17:9 Textos relacionados: Jeremías 13:23; 16:12; Salmos 51:5; 53:1-3; Génesis 6:5; Job 15:14-16; Eclesiastes 9:3; Marcos 7:21, 22; Santiago 1:14, 15; Romanos 7:14-20; Efesios 2:3 Tú también eres pecador. No puedes expiar tus pecados pasados, no puedes cambiar tu corazón y hacerte santo. Mas Dios promete hacer todo esto por ti mediante Cristo. Crees en esa promesa. Confiesas tus pecados y te entregas a Dios. Quieres servirle. Tan ciertamente como haces esto, Dios cumplirá su palabra contigo. Si crees la promesa, si crees que estás perdonado y limpiado, Dios suple el hecho; estás sano, tal como Cristo dio potencia al paralítico para andar cuando el hombre creyó que había sido sanado. Así es si lo crees. No aguardes hasta sentir que estás sano, mas di: “Lo creo; así es, no porque lo sienta, sino porque Dios lo ha prometido.” (7) Si con fe pedimos el perdón de Dios, ¿por qué debemos tener la certeza de que la hemos recibido? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Mateo 7:11 Textos relacionados: Marcos 11:24; Lucas 11:11; 1 Juan 5:14, 15; Salmos 86:5; 103:11-13; Miqueas 7:18, 19; Romanos 5:8-10; 8:32; Efesios 2:4-6; Tito 3:4-7 Una condición acompaña esta promesa: que pidamos conforme a la voluntad de Dios. Pero es la voluntad de Dios limpiarnos del pecado, hacernos hijos suyos y habilitarnos para vivir una vida santa. De modo que podemos pedir a Dios estas bendiciones, creer que las recibimos y agradecerle por haberlas recibido. Es nuestro privilegio ir a Jesús para que nos limpie, y subsistir delante de la ley sin confusión ni remordimiento. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.” Romanos 8:1. (8) ¿Cómo podemos mantener nuestra relación con Dios? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Colosenses 2:6 Textos relacionados: Hebreos 11:6; 3:14; Gálatas 5:16; Juan 15:4-9; 1 Juan 2:6; 2 Corintios 5:7; Efesios 5:1, 2; Mateo 6:33 De modo que ya no te perteneces, porque fuiste comprado por precio. “Sabiendo que fuisteis rescatados...no con cosas corruptibles, como oro o
  31. 31. plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” 1 San Pedro 1:18,19. Mediante este sencillo acto de creer en Dios, el Espíritu Santo engendró nueva vida en tu corazón. Eres como un niño nacido en la familia de Dios, y él te ama como a su Hijo. Ahora bien, ya que te has consagrado al Señor Jesús, no vuelvas atrás, no te separes de él, mas repite todos los días: “Soy de Cristo; le pertenezco”; pídele que te dé su Espíritu y que te guarde por su gracia. Así como consagrándote a Dios y creyendo en él llegaste a ser su hijo, así también debes vivir en él. (9) ¿Qué ofrece Cristo a todos los que se acercan a él? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Mateo 11:28 Textos relacionados: Isaías 11:10; 48:17, 18; Jeremías 6:16; Hebreos 4:1 Algunos parecen creer que deben estar a prueba y que deben demostrar al Señor que se han reformado, antes de poder contar con su bendición. Sin embargo, ahora mismo pueden pedirla a Dios. Deben tener su gracia, el Espíritu de Cristo, para que les ayude en sus flaquezas; de otra manera no podrán resistir al mal. El Señor Jesús se complace en que vayamos a él como somos; pecaminosos, sin fuerza, necesitados. Podemos ir con toda nuestra debilidad, insensatez y maldad, y caer arrepentidos a sus pies. Es su gloria estrecharnos en los brazos de su amor, vendar nuestras heridas y limpiarnos de toda impureza. (10) ¿Qué consuelo ha dado Dios al pecador arrepentido? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Isaías 44:22 Textos relacionados: Isaías 1:18; 43:25; Jeremías 33:8; Tito 2:13, 14; 1 Juan 1:9 Miles se equivocan en ésto: no creen que el Señor Jesús los perdone personal e individualmente. No creen al pie de la letra lo que Dios dice. Es privilegio de todos los que llenan las condiciones saber por sí mismos que el perdón de todo pecado es gratuito. Aleja la sospecha de que las promesas de Dios no son para ti. Son para todo pecador arrepentido. Cristo ha provisto fuerza y gracia para que los ángeles ministradores las comuniquen a toda alma creyente. Nadie es tan pecador que no pueda hallar fuerza, pureza y justicia en Jesús, quien murió por todos. Él está aguardando para quitarles sus vestiduras manchadas y contaminadas de pecado y ponerles los mantos blancos de la justicia; les ordena vivir, y no morir. (11) ¿Cómo resuelve Dios nuestro problema de pecado si le seguimos hasta el arrepentimiento? ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ ____________________________________ Salmos 103:10-12 Textos relacionados: Salmos 103:13-19; 130:3, 4; Esdras 9:13; Nehemías 9:31; Job 11:6 Dios no nos trata como los hombres se tratan entre sí. Los pensamientos de él son pensamientos de misericordia, de amor y de la más tierna compasión. Él dice: “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” “Yo deshice como una nube sus rebeliones, y como niebla tus pecados.” Isaías 55:7; 44:22. “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.” Ezequiel 18:32. Satanás está pronto para quitarnos la bendita seguridad que Dios nos da. Desea privar al alma de toda vislumbre de esperanza y de todo rayo de luz; pero no debemos permitírselo. No prestemos oído al tentador, antes digámosle: “Jesús murió para que yo viva. Me ama y no quiere que perezca.”

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