Lección 11 para el 4 de julio de 2015
Dios
creó al
hombre
Le dio libertad de elección
El hombre pecó
Dios fue el primer
misionero
Nosotros también somos
misione...
«Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó» (Génesis 1:27)
La raza humana no es...
«Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto
podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y de...
«Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a
los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sab...
«Más Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?» (Génesis 3:9)
Con hojas de higuera, intentaron
resolver sus...
«Cristo podría haberse apartado de nosotros
a causa de nuestra culpabilidad. Pero en vez
de hacerlo, vino y habitó entre n...
«Vosotros sois la sal de la tierra…
Vosotros sois la luz del mundo» (Mateo 5:13-14)
Dios nos ha pasado el «testigo» de su
...
«“Vosotros sois la sal de la tierra,” dijo Jesús. No os
apartéis del mundo a fin de escapar a la persecución.
Habéis de mo...
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Lección 1 | La naturaleza misionera de Dios | Escuela Sabática Power Point

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Lección 1 | La naturaleza misionera de Dios | Escuela Sabática Power Point

  1. 1. Lección 11 para el 4 de julio de 2015
  2. 2. Dios creó al hombre Le dio libertad de elección El hombre pecó Dios fue el primer misionero Nosotros también somos misioneros
  3. 3. «Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó» (Génesis 1:27) La raza humana no es el producto del azar, nuestra vida no es una vida sin sentido. Dios nos ha revelado nuestro origen y nuestro destino; la razón de nuestro existir y cómo hemos de vivir. 1. El hombre es la corona de la Creación. Todo lo anteriormente creado fue creado pensando en él. 2. Dios creó al hombre de forma distinta a todo lo demás: “Hagamos”. 3. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, como seres moralmente libres. 4. Se nos dio dominio sobre toda la creación, para cuidarla como mayordomos de Dios.
  4. 4. «Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás» (Génesis 2:16-17) Dios nos creó libres para elegir: amar o no amar; obedecer o desobedecer. Si solo pudiésemos amar y obedecer, ¿dónde quedaría nuestra libertad? «Dios desea de todas sus criaturas el servicio que nace del amor, de la comprensión y del aprecio de su carácter. No halla placer en una obediencia forzada, y otorga a todos libre albedrío para que puedan servirle voluntariamente» E.G.W. (Patriarcas y profetas, pg. 12)
  5. 5. «Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella» (Génesis 3:6) Usando su libertad de elección, Adán y Eva desobedecieron el claro mandato de Dios: «No comeréis». Al pecar, también perdieron su libertad. El pecado transformó la naturaleza humana. Es por ello que no podemos (por nosotros mismos) dejar de pecar.  Los deseos de la carne.  Los deseos de los ojos.  La vanagloria de la vida. Solo con la ayuda divina podemos elegir, cada día, obedecer. 1ª de Juan 2:16 nos recuerda las elecciones que, con respecto al pecado, debemos realizar cada día:
  6. 6. «Más Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?» (Génesis 3:9) Con hojas de higuera, intentaron resolver sus problemas por sí mismos. Al sentir la presencia de Dios, prefirieron rehuirla. Dios tomó la iniciativa, convirtiéndose en el primer misionero. Llamó al hombre y le anunció el plan que se había trazado para salvarle (Génesis 3:15). Dio a su Hijo unigénito para darnos vida eterna (Juan 3:14-16). «Cargó en él el pecado de todos nosotros» (Isaías 53:6; 2ª de Corintios 5:21).
  7. 7. «Cristo podría haberse apartado de nosotros a causa de nuestra culpabilidad. Pero en vez de hacerlo, vino y habitó entre nosotros, lleno de toda la plenitud de la Deidad, para ser uno con nosotros, a fin de que por medio de su gracia pudiéramos obtener la perfección. Deponiendo su vida, en una muerte de vergüenza y sufrimiento pagó el rescate del hombre. ¡Qué amor abnegado! Descendió de la excelsitud, revistió su divinidad con humanidad, y fue bajando paso a paso a las profundidades mismas de la humillación. No hay sonda que pueda medir la profundidad de este amor» E.G.W. (Alza tus ojos, 26 de junio)
  8. 8. «Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo» (Mateo 5:13-14) Dios nos ha pasado el «testigo» de su iniciativa misionera: «Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Juan 20:21). A través de dos metáforas, Jesús nos expuso cómo desea que sea nuestra misión:  Sal de la tierra. El cristiano debe mezclarse con las personas y «contagiarles» con su ejemplo.  Luz del mundo. El cristiano debe iluminar a un mundo sumido en las tinieblas espirituales, instruyéndole acerca del plan de Salvación.
  9. 9. «“Vosotros sois la sal de la tierra,” dijo Jesús. No os apartéis del mundo a fin de escapar a la persecución. Habéis de morar entre los hombres, para que el sabor del amor divino pueda ser como sal que preserve al mundo de la corrupción. Los corazones que responden a la influencia del Espíritu Santo, son los conductos por medio de los cuales fluye la bendición de Dios. Si los que sirven a Dios fuesen quitados de la tierra, y su Espíritu se retirase de entre los hombres, este mundo quedaría en desolación y destrucción, como fruto del dominio de Satanás. Aunque los impíos no lo saben, deben aun las bendiciones de esta vida a la presencia, en el mundo, del pueblo de Dios, al cual desprecian y oprimen» E.G.W. (El Deseado de todas las gentes, pg. 272)

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