El documento describe el encuentro entre Jacob y un ángel misterioso durante la noche. Luchan hasta el amanecer, cuando el ángel lesiona la cadera de Jacob para impedir que escape. Esto lleva a Jacob a rendirse completamente a Dios. Más tarde, Jacob se encuentra con su hermano Esaú, temiendo su ira, pero Esaú lo recibe con afecto. Jacob construye una casa en Sucot y permanece varios años en paz en Siquem antes de continuar su viaje.