Este documento describe la condición espiritual decadente de muchos que profesan seguir a Dios y la necesidad de reforma. Señala que la falta de fe y amor son los grandes pecados que afectan a los hijos de Dios en la actualidad. Exhorta a todos los que llevan el nombre de Cristo a apartarse de la iniquidad, purificar sus almas y perfeccionar la santidad a través del temor a Dios.