El documento critica la obsesión de las personas por el trabajo y las posesiones materiales, argumentando que esto aleja a los padres de sus familias y causa vacíos internos que solo Dios puede llenar. Aconseja vivir de acuerdo con la Palabra de Dios en lugar de tratar de acomodarla a los deseos mundanos, y estar contentos con lo necesario en lugar de perseguir riquezas.