El documento resume las enseñanzas de los primeros cristianos sobre las cosas del mundo y lo que realmente es importante. Advierten que las cosas del mundo como el dinero y el consumismo ciegan a las personas y las alejan de Dios. En contraste, las cosas de Dios como la justicia, la humildad y el servicio a los demás enriquecen el alma. El camino de seguir a Cristo no es fácil pero trae vida eterna, mientras que las cosas del mundo solo traen falsa felicidad y condenación. Lo más importante es valorar la palabra de Dios