1) Los textos dicen que la ciencia y la técnica son valiosos recursos cuando se ponen al servicio del desarrollo humano, pero no pueden indicar el sentido de la existencia. 2) Dicen que la investigación científica realizada correctamente nunca será contraria a la fe, porque ambas tienen su origen en Dios. La autonomía de la ciencia debe respetarse. 3) El diálogo ciencia-fe debe consistir en el respeto mutuo de sus ámbitos propios, reconociendo que la fe trata de realidades no empíricas.