El cableado estructurado es un sistema que integra diversos servicios de telecomunicaciones mediante una infraestructura de cables y dispositivos, permitiendo la creación de redes de área local. Sus ventajas incluyen fácil mantenimiento, mayor rendimiento y velocidad, así como flexibilidad y armonía estética. No obstante, presenta desventajas como la complicación en la localización de averías y la necesidad de un personal capacitado para su gestión adecuada.