Los abrazos diarios fomentan la comunicación, alivian la soledad y mejoran el estado de ánimo al aumentar la oxitocina y serotonina. Además, fortalecen el sistema inmunológico, elevan la autoestima, relajan los músculos y equilibran el sistema nervioso. Los abrazos también enseñan sobre el amor y la empatía, siendo beneficiosos para el bienestar emocional y físico.