El documento clasifica las empresas según su constitución legal. Indica que las sociedades anónimas son aquellas constituidas por un capital social dividido en acciones y administradas por un directorio elegido por los accionistas. Dentro de las sociedades anónimas se encuentran las sociedades anónimas abiertas, que ofrecen públicamente sus acciones y distribuyen al menos el 30% de sus utilidades como dividendos, y las sociedades anónimas cerradas, que no cumplen esos requisitos y definen libremente la distribución de sus utilidades.