Este documento resume la historia bíblica de los 40 años que los israelitas pasaron en el desierto luego de ser liberados de Egipto. Narra cómo Dios cuidó de su pueblo al darles comida como el maná y protegerlos de sus enemigos, pero también cómo se quejaban y desobedecían. Al final, solo Josué y Caleb creyeron que podrían conquistar la tierra prometida con la ayuda de Dios.