El documento resume la historia bíblica de Jacob y Esaú, los hijos mellizos de Isaac y Rebeca. Jacob engañó a Esaú para obtener sus derechos de primogenitura a cambio de un plato de lentejas. Aunque Jacob quería que se cumpliera el plan de Dios a su manera, Esaú no valoró las cosas espirituales y sólo buscó satisfacer sus deseos materiales. El documento enfatiza la importancia de tener una actitud de amor y obediencia hacia Dios.