El himno y el salmo expresan gratitud a Dios y piden que transforme los sufrimientos humanos en fuerza y esperanza. La lectura bíblica narra cómo Jesús curó a diez leprosos, pero solo uno, un samaritano, regresó a agradecer a Dios. Las oraciones piden por los enfermos, los que los cuidan, y por un acceso justo a la salud para todos.