El documento describe varias fuerzas externas e internas que pueden afectar el crecimiento espiritual de un creyente. Internamente, existe una batalla entre la vieja y nueva naturaleza. Externamente, fuerzas como principados, potestades y demonios, así como filosofías erróneas y presiones sociales, pueden impedir el crecimiento. Sin embargo, Jesús venció a Satanás y sus ángeles en la cruz, por lo que los creyentes están protegidos y pueden crecer hacia la unidad con Cristo a pesar de las fuerzas