Lección 5
para el 3 de
noviembre
de 2012
La Biblia nos invita a crecer en Cristo “hasta que todos lleguemos a la unidad de
la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la
estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13)
Aunque este crecimiento implica una batalla interior entre la vieja naturaleza y
la nueva naturaleza del creyente, existen fuerzas externas a nosotros que nos
afectan en este proceso.
Reconocer las distintas fuerzas implicadas, y la forma en que éstas nos pueden
defender o atacar nos ayudará en nuestro crecimiento espiritual.
Siendo pecadores, somos esclavos
                                    del pecado; sentenciados a muerte;
                                    imposibilitados para obtener la
                                    libertad por nosotros mismos.
                                    Al igual que Dios liberó al pueblo de
                                    Israel esclavizado en Egipto,
                                    necesitamos que Dios nos libere
                                    del pecado.



                                    Jesús compró nuestra libertad
                                    redimiéndonos del pecado a través
                                    de su sangre.



Él tomó nuestro lugar, se sacrificó en nuestro favor sufriendo
nuestra suerte a fin de que no tuviéramos que sufrirla nosotros.
“sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana
    manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros
    padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
    sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un
    cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:18-19)
“Aun cuando estábamos bajo el
dominio de un amo cruel, aun
cuando el príncipe de las tinieblas
gobernaba nuestro espíritu, el
Señor Jesucristo pagó por nosotros
el precio del rescate con su propia
sangre. Habéis sido comprados
por precio, la preciosa sangre de
Cristo; sois su propiedad, por lo
tanto, glorificad a Dios en vuestro
cuerpo y en vuestro espíritu que
son de Dios”
       Elena G. de White, A fin de conocerle, 22 de febrero
“Porque cuando erais esclavos del pecado, erais
                       libres acerca de la justicia” (Romanos 6:20)
                       • Sirviendo al pecado, somos libres para pecar;
                         libres para autodestruirnos; libres para morir.
                       “y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos
                       de la justicia” (Romanos 6:18)
     La                • Sirviendo a la justicia, somos libres del pecado;
 verdadera               libres para crecer en Cristo; libres para vivir.
libertad no
consiste en    “Jesús les respondió: De cierto, de
  no tener     cierto os digo, que todo aquel que
               hace pecado, esclavo es del pecado.
 amo, sino     Y el esclavo no queda en la casa para
en elegir al   siempre; el hijo sí queda para
    amo        siempre. Así que, si el Hijo os
               libertare, seréis verdaderamente
  correcto.    libres” (Juan 8:34-36)
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados,
  contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,
  contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12)



La lucha no es contra hombres, sino contra espíritus y poderes muy
superiores a los hombres en inteligencia y en pervertida astucia: las
fuerzas satánicas que están preparadas en orden de batalla y en rebelión
abierta contra Dios y sus hijos (ver Comentario bíblico adventista, sobre Efesios 6:12)
              PRINCIPADOS Y POTESTADES
   Poderes sobrenaturales que tratan de ejercer un
         dominio para mal sobre los hombres.
  GOBERNADORES DE LAS TINIEBLAS DE ESTE SIGLO
     Espíritus con individualidad propia, los cuales
  ejercen cierto grado de autoridad sobre el mundo.
     Demonios que actúan directamente sobre los
        gobernadores terrenales (Daniel 10:13)
      HUESTES ESPIRITUALES DE MALDAD EN LAS
                  REGIONES CELESTES
    Los ángeles caídos. La frase “regiones celestes”
      indica la morada de las potencias angélicas.
Otros “poderes” que nos pueden
    impedir nuestra liberación y pleno
    crecimiento en Cristo son, entre otros:

†    Principios filosóficos equivocados.
†    Sistemas religiosos erróneos.
†    Presiones laborales, políticas o económicas.
†    Temor al futuro.
†    Las demandas de la vida.
†    La sociedad.
†    Las tradiciones.
    “Mirad que nadie os engañe por medio de
    filosofías y huecas sutilezas, según las
    tradiciones de los hombres, conforme a los
    rudimentos del mundo, y no según Cristo”
                                      (Colosenses 2:8)
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel
  que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni
  ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo
  alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor
  de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:37-39)
    ¿Cómo podemos estar tan seguros de la victoria sobre Satanás y sus ángeles?
 “y despojando a los principados y a las
 potestades, los exhibió públicamente,
 triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15)

1. Despojados. Según el griego, Jesús “quitó la
   ropa” o “desarmó” al diablo y sus ángeles.
   Ningún arma satánica es tan poderosa que
   Jesús no pueda protegernos contra ella.
2. Exhibidos. En la cruz se manifestó el
   verdadero carácter de Lucifer. Él es
   “homicida desde el principio” (Juan 8:44)
3. Derrotados. Jesús ha triunfado sobre
   Satanás y sus ángeles.
   Su victoria es nuestra victoria.
“El poder y la malignidad de Satanás y de su hueste podrían alarmarnos
con razón, si no fuera por el apoyo y salvación que podemos encontrar en
el poder superior de nuestro Redentor. Proveemos cuidadosamente
nuestras casas con cerrojos y candados para proteger nuestros bienes y
nuestras vidas contra los malvados; pero rara vez pensamos en los ángeles
malos que tratan continuamente de llegar hasta nosotros, y contra cuyos
ataques no contamos en nuestras propias fuerzas con ningún medio eficaz
de defensa. Si se les dejara, nos trastornarían la razón, nos desquiciarían y
torturarían el cuerpo, destruirían nuestras propiedades y nuestras vidas.
Sólo se deleitan en el mal y en la destrucción. Terrible es la condición de los
que resisten a las exigencias de Dios y ceden a las tentaciones de Satanás,
hasta que Dios los abandona al poder de los espíritus malignos. Pero los
que siguen a Cristo están siempre seguros bajo su protección. Ángeles
de gran poder son enviados del cielo para ampararlos. El maligno
no puede forzar la guardia con que Dios tiene rodeado a su pueblo”

                                            Elena G. de White, El conflicto de los siglos, p. 571
Créditos
                  DISEÑO ORIGINAL
                Sergio y Eunice Fustero

                       Distribución
           RECURSOS ESCUELA SABÁTICA ©
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2012 04-05 powerpointse-fwa82

  • 1.
    Lección 5 para el3 de noviembre de 2012
  • 2.
    La Biblia nosinvita a crecer en Cristo “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13) Aunque este crecimiento implica una batalla interior entre la vieja naturaleza y la nueva naturaleza del creyente, existen fuerzas externas a nosotros que nos afectan en este proceso. Reconocer las distintas fuerzas implicadas, y la forma en que éstas nos pueden defender o atacar nos ayudará en nuestro crecimiento espiritual.
  • 3.
    Siendo pecadores, somosesclavos del pecado; sentenciados a muerte; imposibilitados para obtener la libertad por nosotros mismos. Al igual que Dios liberó al pueblo de Israel esclavizado en Egipto, necesitamos que Dios nos libere del pecado. Jesús compró nuestra libertad redimiéndonos del pecado a través de su sangre. Él tomó nuestro lugar, se sacrificó en nuestro favor sufriendo nuestra suerte a fin de que no tuviéramos que sufrirla nosotros.
  • 4.
    “sabiendo que fuisteisrescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:18-19) “Aun cuando estábamos bajo el dominio de un amo cruel, aun cuando el príncipe de las tinieblas gobernaba nuestro espíritu, el Señor Jesucristo pagó por nosotros el precio del rescate con su propia sangre. Habéis sido comprados por precio, la preciosa sangre de Cristo; sois su propiedad, por lo tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu que son de Dios” Elena G. de White, A fin de conocerle, 22 de febrero
  • 5.
    “Porque cuando eraisesclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia” (Romanos 6:20) • Sirviendo al pecado, somos libres para pecar; libres para autodestruirnos; libres para morir. “y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia” (Romanos 6:18) La • Sirviendo a la justicia, somos libres del pecado; verdadera libres para crecer en Cristo; libres para vivir. libertad no consiste en “Jesús les respondió: De cierto, de no tener cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. amo, sino Y el esclavo no queda en la casa para en elegir al siempre; el hijo sí queda para amo siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente correcto. libres” (Juan 8:34-36)
  • 6.
    “Porque no tenemoslucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12) La lucha no es contra hombres, sino contra espíritus y poderes muy superiores a los hombres en inteligencia y en pervertida astucia: las fuerzas satánicas que están preparadas en orden de batalla y en rebelión abierta contra Dios y sus hijos (ver Comentario bíblico adventista, sobre Efesios 6:12) PRINCIPADOS Y POTESTADES Poderes sobrenaturales que tratan de ejercer un dominio para mal sobre los hombres. GOBERNADORES DE LAS TINIEBLAS DE ESTE SIGLO Espíritus con individualidad propia, los cuales ejercen cierto grado de autoridad sobre el mundo. Demonios que actúan directamente sobre los gobernadores terrenales (Daniel 10:13) HUESTES ESPIRITUALES DE MALDAD EN LAS REGIONES CELESTES Los ángeles caídos. La frase “regiones celestes” indica la morada de las potencias angélicas.
  • 7.
    Otros “poderes” quenos pueden impedir nuestra liberación y pleno crecimiento en Cristo son, entre otros: † Principios filosóficos equivocados. † Sistemas religiosos erróneos. † Presiones laborales, políticas o económicas. † Temor al futuro. † Las demandas de la vida. † La sociedad. † Las tradiciones. “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:8)
  • 8.
    “Antes, en todasestas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:37-39) ¿Cómo podemos estar tan seguros de la victoria sobre Satanás y sus ángeles? “y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15) 1. Despojados. Según el griego, Jesús “quitó la ropa” o “desarmó” al diablo y sus ángeles. Ningún arma satánica es tan poderosa que Jesús no pueda protegernos contra ella. 2. Exhibidos. En la cruz se manifestó el verdadero carácter de Lucifer. Él es “homicida desde el principio” (Juan 8:44) 3. Derrotados. Jesús ha triunfado sobre Satanás y sus ángeles. Su victoria es nuestra victoria.
  • 9.
    “El poder yla malignidad de Satanás y de su hueste podrían alarmarnos con razón, si no fuera por el apoyo y salvación que podemos encontrar en el poder superior de nuestro Redentor. Proveemos cuidadosamente nuestras casas con cerrojos y candados para proteger nuestros bienes y nuestras vidas contra los malvados; pero rara vez pensamos en los ángeles malos que tratan continuamente de llegar hasta nosotros, y contra cuyos ataques no contamos en nuestras propias fuerzas con ningún medio eficaz de defensa. Si se les dejara, nos trastornarían la razón, nos desquiciarían y torturarían el cuerpo, destruirían nuestras propiedades y nuestras vidas. Sólo se deleitan en el mal y en la destrucción. Terrible es la condición de los que resisten a las exigencias de Dios y ceden a las tentaciones de Satanás, hasta que Dios los abandona al poder de los espíritus malignos. Pero los que siguen a Cristo están siempre seguros bajo su protección. Ángeles de gran poder son enviados del cielo para ampararlos. El maligno no puede forzar la guardia con que Dios tiene rodeado a su pueblo” Elena G. de White, El conflicto de los siglos, p. 571
  • 10.
    Créditos DISEÑO ORIGINAL Sergio y Eunice Fustero Distribución RECURSOS ESCUELA SABÁTICA © Rolando D. Chuquimia Para recibir las próximas lecciones inscríbase enviando un mail a: rdch@arnet.com.ar Asunto: Lecciones en Powerpoint RECURSOS ESCUELA SABATICA Recursos gratuitos para la Escuela Sabática Inscríbase en http://ar.groups.yahoo.com/group/Comentarios_EscuelaSabatica http://groups.google.com.ar/group/escuela-sabatica?hl=es http://groups.google.com.ar/group/escuela-sabatica-ppt?hl=es