Jacob regresa a la Tierra Prometida y se enfrenta a la ira de su hermano Esaú. Busca el perdón de Dios y de Esaú. A pesar de los problemas familiares, Jacob invita a su familia a dejar la idolatría y hacer un pacto con Dios. Más tarde, Siquem viola a Dina pero ofrece repararlo, aunque Simeón y Leví traicionan matando y saqueando. Jacob intenta reconducir a su familia a una nueva relación con Dios.