El documento presenta una introducción que compara el Mar Muerto y el Mar de Galilea para ilustrar que algunas personas reciben las bendiciones de Dios pero no las comparten, mientras que otras reciben para bendecir a otros. Luego presenta varias citas bíblicas que resaltan la gran comisión de Jesús a sus discípulos de predicar el evangelio a todas las naciones y la promesa de que el Espíritu Santo les dará poder para cumplir esta tarea. Finalmente, concluye que los cristianos tienen la responsabilidad de compartir