Año 12, nº 611- 24 de julio de 2016
“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis”
EL PÚLPITO
PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA MEDALLA MILAGROSA
EL PUERTO DE SANTA MARÍA (CÁDIZ)
Santa Cristina
Domingo 17º del Tiempo Ordinario
Dios promete y cumple.
Nuestra oración insistente
clarifica y nos abre hacia
aquello que, por nosotros
mismos, somos incapaces
de realizar: Dios de una
manera segura, simple y
suficiente es capaz de
c o l m a r n u e s t r a s
aspiraciones.
¿Qué condiciones pone?
Algo tan sencillo como el
pedir. Algo tan natural
como pedirlo al Padre. Algo
tan fácil como hacerlo a
través de Jesús. Algo tan
imprescindible como el
solicitarlo con Fe. Algo tan
comprometedor como el
permanecer en Él.
¿Qué impedimentos salen?
La falta de sinceridad;
cuando pedimos sin hacer
ver a Dios los móviles
verdaderos de nuestra
solicitud. No me conviene
pero se lo pido porque me
apetece.
L a a u s e n c i a d e
reconciliación; cuando
estando rotos por dentro
intentamos que sea Dios
quien resuelva el caos o la
g u e r r a d e n u e s t r a
e x i s t e n c i a i n t e r n a o
externa. Ya que otros me lo
han impedido.
E l e g o í s m o ; c u a n d o
conocedores de que la
felicidad no siempre se
consigue con el tener, nos
precipitamos por acaparar
lo indecible. Siempre es más
bueno tener que necesitar.
Le diré a Dios que me
r e s t i t u y a l o q u e m e
corresponde.
La falta de paciencia;
cuando ante la esterilidad
aparente de nuestras
oraciones nos aburrimos de
hablar amistosamente con
Dios y, convertimos la
oración, en un medio de
instrumentalización: ¡como
no me das...te dejo!
La incredulidad; cuando
s u r g e n d u d a s e
interrogantes sobre el fruto
y el valor más profundo de
la oración. ¡Para qué voy a
rezar si Dios está sordo!
E l e v a n g e l i o d e e s t e
domingo nos trae a la
memoria una gran realidad:
D i o s s e i n t e r e s a p o r
nosotros. Es ahí donde, el
cristiano, descubre que toda
su vida –por ser importante
para Dios- cobra nuevo
impulso cuando se presenta
ante Él. Cuando esperamos
s i n s o b r e s a l t o s n i
e x i g e n c i a s ; c u a n d o
comprendemos que para
Dios no hay nada imposible;
cuando, haciendo un repaso
d e n u e s t r a h i s t o r i a
personal, concluimos que
Dios nos da mucho más de
lo que le pedimos; cuando,
lejos de encerrarnos en
nuestra autosuficiencia y
complacencia, vemos la
oración como el arma más
poderosa que podemos
tener en la mano para
agradecer y pedir a Dios
aquello que sea necesario
para nuestra vida espiritual
y material. Me viene a la
memoria la anécdota de
a q u e l n á u f r a g o
profundamente creyente
que pedía y confiaba mucho
en Dios, pero que no supo
ver su mano en aquel
momento donde, en la
soledad de una isla, se
debatía entre la vida y la
m u e r t e . L l e g ó u n a
embarcación y el capitán le
invitó a subir a proa; el
náufrago le contestó:
“váyase tranquilo; yo confío
en Dios”. Al día siguiente un
submarino se percató de la
presencia del accidentado y
nuevamente le pidieron que
recapacitara en su postura
y que embarcase; “váyanse
t r a n q u i l o s , c o n f í o
plenamente en Dios”. Por
tercera vez un trasatlántico
atisbó las circunstancias
trágicas en las que se
encontraba el solitario
náufrago convidándole una
vez más a abandonar la isla.
Ante su negativa el crucero
siguió su curso. Cuando
pasaron los días y las
f u e r z a s s e f u e r o n
debilitando el náufrago
cerró ojos y se presentó
ante Dios increpándole:
“¡cómo no has hecho nada
por mí en los momentos de
peligro!” “¿no te das cuenta
el ridículo en que me has
dejado ante mis familiares y
amigos cuando yo tanto
esperaba de Ti?”. Dios,
sigue esta parábola, le cogió
por el hombro y le contestó:
“amigo; tres embarcaciones
te envié y no quisiste
ninguna”.
Que nuestra oración sea
como la del agua que, por su
persistencia y no por su
consistencia, es capaz de
romper o erosionar la
mayor de las rocas. Que
nuestra oración sea, sobre
todo, unos prismáticos que
n o s a y u d e n a v e r y
aprovechar los signos de la
p r e s e n c i a d e D i o s e n
nuestra vida. Dicho de otra
manera; que la oración sea
esa sensibilidad para ver
c i e r t o s g o l p e s d e
gracia...como la mano
certera de Dios a nuestras
necesidades.
Javier	Leoz,	sacerdote	
Tú reza que Dios cumplirá Frases	del	Papa	
sobre	los	abuelos	
1.-	 "El	 anciano	 no	 es	 un	
extraterrestre.	 El	 anciano	
somos	 nosotros:	 dentro	 de	
poco,	 dentro	 de	 mucho,	
inevitablemente,	 aunque	 no	
pensemos	 en	 ello.	 Y,	 si	 no	
aprendemos	a	tratar	bien	a	los	
ancianos,	 así	 nos	 tratarán	 a	
nosotros"	 (Catequesis	 audiencia	
general,	 Ciudad	 del	 Va8cano,	
04/03/2015)	
2.-	 "¡Que	 importantes	 son	 los	
abuelos	en	la	vida	de	la	familia	
p a r a	 c o m u n i c a r	 e s e	
patrimonio	de	humanidad	y	de	
fe	 que	 es	 esencial	 para	 toda	
sociedad!"	 (Reflexión	 antes	 del	
rezo	 del	 Ángelus,	 JMJ	 Río	 2013,	
26/07/2013)	
3.-	 "Los	 abuelos	 son	 la	
sabiduría	 de	 la	 familia,	 son	 la	
sabiduría	 de	 un	 pueblo.	 Y	 un	
pueblo	 que	 no	 escucha	 a	 los	
abuelos	 es	 un	 pueblo	 que	
muere".	 (Encuentro	 Mundial	 de	
las	Familias,	Roma,	27/10/2013)	
4.-	 "¡Es	 un	 gran	 don	 para	 la	
Iglesia,	 la	 oración	 de	 los	
abuelos	 y	 de	 los	 ancianos!	 La	
oración	 de	 los	 ancianos	 y	
abuelos	 es	 un	 don	 para	 la	
Iglesia,	 ¡es	 una	 riqueza!	 Una	
gran	 inyección	 de	 sabiduría	
también	 para	 la	 entera	
sociedad	 humana”.	 (Catequesis	
audiencia	general,	Ciudad	del	VaRcano,	
11/03/2015)	
5.-	 "Los	 abuelos,	 los	 abuelos	
Renen	 una	 capacidad	 para	
comprender	 las	 situaciones	
más	 diWciles:	 ¡una	 gran	
capacidad!	Y	cuando	rezan	por	
estas	 situaciones,	 su	 oración	
e s	 m á s	 f u e r t e	 ¡ e s	
poderosa!"	 (Encuentro	 con	 los	
ancianos,	 Ciudad	 del	 Va8cano,	
23/09/2014)	
6.	 ”Los	 ancianos	 son	 una	
riqueza,	no	se	pueden	ignorar,	
porque	esta	civilización	seguirá	
adelante	sólo	si	sabe	respetar	
s u	 s e n s a t e z	 y	 s u	
sabiduría"	 (Catequesis	 audiencia	
general,	 Ciudad	 del	 Va8cano,	
04/03/2015)
PRIMERA LECTURA
(Gn 18, 20-32)
“¿Es que vas a destruir al inocente
con el culpable?”
En aquellos días, el Señor dijo: “La
acusación contra Sodoma y Gomorra
es fuerte, y su pecado es grave; voy a
bajar, a ver si realmente sus
acciones responden a la acusación; y
si no, lo sabré”. Los hombres se
volvieron y se dirigieron a Sodoma,
mientras el Señor seguía en
compañía de Abrahán. Entonces
Abrahán se acercó y dijo a Dios: “¿Es
que vas a destruir al inocente con el
culpable? Si hay cincuenta inocentes
en la ciudad, ¿los destruirás y no
perdonarás al lugar por los
cincuenta inocentes que hay en él?
¡Lejos de ti hacer tal cosa!, matar al
inocente con el culpable, de modo
que la suerte del inocente sea como
la del culpable; ¡lejos de ti! El juez de
todo el mundo, ¿no hará justicia?” El
Señor contestó: “Si encuentro en la
ciudad de Sodoma cincuenta
inocentes, perdonaré a toda la
ciudad en atención a ellos”. Abrahán
respondió: “Me he atrevido a hablar
a mi Señor, yo que soy polvo y
ceniza. Si faltan cinco para el
número de cincuenta inocentes,
¿destruirás, por cinco, toda la
ciudad?” Respondió el Señor: “No la
destruiré, si es que encuentro allí
cuarenta y cinco”. Abrahán insistió:
“Quizá no se encuentren más que
cuarenta”. Le respondió: “En
atención a los cuarenta, no lo haré”.
Abrahán siguió: “Que no se enfade mi
Señor, si sigo hablando. ¿Y si se
encuentran treinta?” Él respondió:
“No lo haré, si encuentro allí
treinta”. Insistió Abrahán: “Me he
atrevido a hablar a mi Señor. ¿Y si se
encuentran sólo veinte?”cRespondió
el Señor: “En atención a los veinte,
no la destruiré”. Abrahán continuo:
“Que no se enfade mi Señor si hablo
una vez más. ¿Y si se encuentran
diez?” Contestó el Señor: “En
atención a los diez, no la destruiré”.
SALMO RESPONSORIAL
(Sal 137, 1-3.6-8)
R: Cuando te invoqué, Señor,
me escuchaste.
Te doy gracias, Señor,
de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. R.
Daré gracias a tu nombre,
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.
El Señor es sublime,
se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.
Cuando camino entre peligros,
me conservas la vida;
extiendes tu brazo
contra la ira de mi enemigo. R.
Y tu derecha me salva.
El Señor completará
sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra
de tus manos. R.
SEGUNDA LECTURA
(Col 2, 12-14)
“Estabais muertos
por vuestros pecados, porque no
estabais circuncidados”
Hermanos: Por el bautismo fuisteis
sepultados con Cristo, y habéis
resucitado con él, porque habéis
creído en la fuerza de Dios que lo
resucitó de entre los muertos.
Estabais muertos por vuestros
pecados, porque no estabais
circuncidados; pero Dios os dio vida
en él, perdonándoos todos los
pecados. Borró el protocolo que nos
condenaba con sus cláusulas y era
contrario a nosotros; lo quitó de en
medio, clavándolo en la cruz.
SANTO EVANGELIO
(Lc 11, 1-13)
“Señor, enséñanos a orar, como
Juan enseñó a sus discípulos”
Una vez que estaba Jesús orando en
cierto lugar, cuando terminó, uno de
sus discípulos le dijo: “Señor,
enséñanos a orar, como Juan enseñó
a sus discípulos”. Él les dijo: “Cuando
oréis decid: “Padre, santificado sea
tu nombre, venga tu reino, danos
cada día nuestro pan del mañana,
perdónanos nuestros pecados,
p o r q u e t a m b i é n n o s o t r o s
perdonamos a todo el que nos debe
algo, y no nos dejes caer en la
tentación””. Y les dijo: “Si alguno de
vosotros tiene un amigo, y viene
durante la medianoche para decirle:
“Amigo, préstame tres panes, pues
uno de mis amigos ha venido de viaje
y no tengo nada que ofrecerle”. Y,
desde dentro, el otro le responde:
“No me molestes; la puerta está
cerrada; mis niños y yo estamos
acostados; no puedo levantarme
para dártelos”. Si el otro insiste
llamando, yo os digo que, si no se
levanta y se los da por ser amigo
suyo, al menos por la importunidad
se levantará y le dará cuanto
necesite. Pues así os digo a vosotros:
Pedid y se os dará, buscad y
hallaréis, llamad y se os abrirá;
porque quien pide recibe, quien
busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, cuando el
hijo le pide pan, le dará una piedra?
¿O si le pide un pez, le dará una
serpiente? ¿O si le pide un huevo, le
dará un escorpión? Si vosotros,
pues, que sois malos, sabéis dar
cosas buenas a vuestros hijos,
¿cuánto más vuestro Padre celestial
dará el Espíritu Santo a los que se lo
piden?”
“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis”
Parroquia de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa. C/Federico García Lorca, s/n. Apdo. de correos, 164. 11.500 El Puerto de Santa María. Tlfno: 956 85 65 61.
Tiempo de oración
Lecturas de la próxima semana
(4ª semana del salterio)
Lunes 25: SOLEMNIDAD DE SANTIAGO EL
MAYOR, APÓSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA
Hch 4, 33.5,12.27b-33.12, 2; Sal 66, 2-8; 2Co 4, 715;
Mt 20, 20-28
Martes 26: Santos Joaquín y Ana
DÍA DE LOS ABUELOS
Jr 14, 17-22; Sal 78, 8-13; Mt 13, 36-43
Miércoles 27: San Celestino I
Jr 15, 10.16-21; Sal 58, 2-5.10-11.17-18; Mt 13,
44-46
Jueves 28: Santa Catalina Thomas
Jr 18, 1-6; Sal 145, 1-6; Mt 13, 47-53
Viernes 29: Santa Marta
Jr 26, 1-9; Sal 68, 5.8-10.14; Jn 11, 19-27
Sábado 30: San Pedro Crisólogo
Jr 26, 11–16.24; Sal 68, 15-16.30-34; Mt 14, 1-12
Domingo 31: San Ignacio de Loyola
Ec 1, 2; 2,21-23; Sal 89, 3-6.12-14.17;
Col 3, 1-5.9-11; Lc 12, 13-21
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24-07-16

  • 1.
    Año 12, nº611- 24 de julio de 2016 “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis” EL PÚLPITO PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA MEDALLA MILAGROSA EL PUERTO DE SANTA MARÍA (CÁDIZ) Santa Cristina Domingo 17º del Tiempo Ordinario Dios promete y cumple. Nuestra oración insistente clarifica y nos abre hacia aquello que, por nosotros mismos, somos incapaces de realizar: Dios de una manera segura, simple y suficiente es capaz de c o l m a r n u e s t r a s aspiraciones. ¿Qué condiciones pone? Algo tan sencillo como el pedir. Algo tan natural como pedirlo al Padre. Algo tan fácil como hacerlo a través de Jesús. Algo tan imprescindible como el solicitarlo con Fe. Algo tan comprometedor como el permanecer en Él. ¿Qué impedimentos salen? La falta de sinceridad; cuando pedimos sin hacer ver a Dios los móviles verdaderos de nuestra solicitud. No me conviene pero se lo pido porque me apetece. L a a u s e n c i a d e reconciliación; cuando estando rotos por dentro intentamos que sea Dios quien resuelva el caos o la g u e r r a d e n u e s t r a e x i s t e n c i a i n t e r n a o externa. Ya que otros me lo han impedido. E l e g o í s m o ; c u a n d o conocedores de que la felicidad no siempre se consigue con el tener, nos precipitamos por acaparar lo indecible. Siempre es más bueno tener que necesitar. Le diré a Dios que me r e s t i t u y a l o q u e m e corresponde. La falta de paciencia; cuando ante la esterilidad aparente de nuestras oraciones nos aburrimos de hablar amistosamente con Dios y, convertimos la oración, en un medio de instrumentalización: ¡como no me das...te dejo! La incredulidad; cuando s u r g e n d u d a s e interrogantes sobre el fruto y el valor más profundo de la oración. ¡Para qué voy a rezar si Dios está sordo! E l e v a n g e l i o d e e s t e domingo nos trae a la memoria una gran realidad: D i o s s e i n t e r e s a p o r nosotros. Es ahí donde, el cristiano, descubre que toda su vida –por ser importante para Dios- cobra nuevo impulso cuando se presenta ante Él. Cuando esperamos s i n s o b r e s a l t o s n i e x i g e n c i a s ; c u a n d o comprendemos que para Dios no hay nada imposible; cuando, haciendo un repaso d e n u e s t r a h i s t o r i a personal, concluimos que Dios nos da mucho más de lo que le pedimos; cuando, lejos de encerrarnos en nuestra autosuficiencia y complacencia, vemos la oración como el arma más poderosa que podemos tener en la mano para agradecer y pedir a Dios aquello que sea necesario para nuestra vida espiritual y material. Me viene a la memoria la anécdota de a q u e l n á u f r a g o profundamente creyente que pedía y confiaba mucho en Dios, pero que no supo ver su mano en aquel momento donde, en la soledad de una isla, se debatía entre la vida y la m u e r t e . L l e g ó u n a embarcación y el capitán le invitó a subir a proa; el náufrago le contestó: “váyase tranquilo; yo confío en Dios”. Al día siguiente un submarino se percató de la presencia del accidentado y nuevamente le pidieron que recapacitara en su postura y que embarcase; “váyanse t r a n q u i l o s , c o n f í o plenamente en Dios”. Por tercera vez un trasatlántico atisbó las circunstancias trágicas en las que se encontraba el solitario náufrago convidándole una vez más a abandonar la isla. Ante su negativa el crucero siguió su curso. Cuando pasaron los días y las f u e r z a s s e f u e r o n debilitando el náufrago cerró ojos y se presentó ante Dios increpándole: “¡cómo no has hecho nada por mí en los momentos de peligro!” “¿no te das cuenta el ridículo en que me has dejado ante mis familiares y amigos cuando yo tanto esperaba de Ti?”. Dios, sigue esta parábola, le cogió por el hombro y le contestó: “amigo; tres embarcaciones te envié y no quisiste ninguna”. Que nuestra oración sea como la del agua que, por su persistencia y no por su consistencia, es capaz de romper o erosionar la mayor de las rocas. Que nuestra oración sea, sobre todo, unos prismáticos que n o s a y u d e n a v e r y aprovechar los signos de la p r e s e n c i a d e D i o s e n nuestra vida. Dicho de otra manera; que la oración sea esa sensibilidad para ver c i e r t o s g o l p e s d e gracia...como la mano certera de Dios a nuestras necesidades. Javier Leoz, sacerdote Tú reza que Dios cumplirá Frases del Papa sobre los abuelos 1.- "El anciano no es un extraterrestre. El anciano somos nosotros: dentro de poco, dentro de mucho, inevitablemente, aunque no pensemos en ello. Y, si no aprendemos a tratar bien a los ancianos, así nos tratarán a nosotros" (Catequesis audiencia general, Ciudad del Va8cano, 04/03/2015) 2.- "¡Que importantes son los abuelos en la vida de la familia p a r a c o m u n i c a r e s e patrimonio de humanidad y de fe que es esencial para toda sociedad!" (Reflexión antes del rezo del Ángelus, JMJ Río 2013, 26/07/2013) 3.- "Los abuelos son la sabiduría de la familia, son la sabiduría de un pueblo. Y un pueblo que no escucha a los abuelos es un pueblo que muere". (Encuentro Mundial de las Familias, Roma, 27/10/2013) 4.- "¡Es un gran don para la Iglesia, la oración de los abuelos y de los ancianos! La oración de los ancianos y abuelos es un don para la Iglesia, ¡es una riqueza! Una gran inyección de sabiduría también para la entera sociedad humana”. (Catequesis audiencia general, Ciudad del VaRcano, 11/03/2015) 5.- "Los abuelos, los abuelos Renen una capacidad para comprender las situaciones más diWciles: ¡una gran capacidad! Y cuando rezan por estas situaciones, su oración e s m á s f u e r t e ¡ e s poderosa!" (Encuentro con los ancianos, Ciudad del Va8cano, 23/09/2014) 6. ”Los ancianos son una riqueza, no se pueden ignorar, porque esta civilización seguirá adelante sólo si sabe respetar s u s e n s a t e z y s u sabiduría" (Catequesis audiencia general, Ciudad del Va8cano, 04/03/2015)
  • 2.
    PRIMERA LECTURA (Gn 18,20-32) “¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable?” En aquellos días, el Señor dijo: “La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte, y su pecado es grave; voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden a la acusación; y si no, lo sabré”. Los hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán. Entonces Abrahán se acercó y dijo a Dios: “¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta inocentes en la ciudad, ¿los destruirás y no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él? ¡Lejos de ti hacer tal cosa!, matar al inocente con el culpable, de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable; ¡lejos de ti! El juez de todo el mundo, ¿no hará justicia?” El Señor contestó: “Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos”. Abrahán respondió: “Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes, ¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?” Respondió el Señor: “No la destruiré, si es que encuentro allí cuarenta y cinco”. Abrahán insistió: “Quizá no se encuentren más que cuarenta”. Le respondió: “En atención a los cuarenta, no lo haré”. Abrahán siguió: “Que no se enfade mi Señor, si sigo hablando. ¿Y si se encuentran treinta?” Él respondió: “No lo haré, si encuentro allí treinta”. Insistió Abrahán: “Me he atrevido a hablar a mi Señor. ¿Y si se encuentran sólo veinte?”cRespondió el Señor: “En atención a los veinte, no la destruiré”. Abrahán continuo: “Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez?” Contestó el Señor: “En atención a los diez, no la destruiré”. SALMO RESPONSORIAL (Sal 137, 1-3.6-8) R: Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste. Te doy gracias, Señor, de todo corazón; delante de los ángeles tañeré para ti, me postraré hacia tu santuario. R. Daré gracias a tu nombre, por tu misericordia y tu lealtad. Cuando te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma. R. El Señor es sublime, se fija en el humilde, y de lejos conoce al soberbio. Cuando camino entre peligros, me conservas la vida; extiendes tu brazo contra la ira de mi enemigo. R. Y tu derecha me salva. El Señor completará sus favores conmigo: Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos. R. SEGUNDA LECTURA (Col 2, 12-14) “Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados” Hermanos: Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz. SANTO EVANGELIO (Lc 11, 1-13) “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos” Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo: “Cuando oréis decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, p o r q u e t a m b i é n n o s o t r o s perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación””. Y les dijo: “Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”. Y, desde dentro, el otro le responde: “No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”. Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?” “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis” Parroquia de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa. C/Federico García Lorca, s/n. Apdo. de correos, 164. 11.500 El Puerto de Santa María. Tlfno: 956 85 65 61. Tiempo de oración Lecturas de la próxima semana (4ª semana del salterio) Lunes 25: SOLEMNIDAD DE SANTIAGO EL MAYOR, APÓSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA Hch 4, 33.5,12.27b-33.12, 2; Sal 66, 2-8; 2Co 4, 715; Mt 20, 20-28 Martes 26: Santos Joaquín y Ana DÍA DE LOS ABUELOS Jr 14, 17-22; Sal 78, 8-13; Mt 13, 36-43 Miércoles 27: San Celestino I Jr 15, 10.16-21; Sal 58, 2-5.10-11.17-18; Mt 13, 44-46 Jueves 28: Santa Catalina Thomas Jr 18, 1-6; Sal 145, 1-6; Mt 13, 47-53 Viernes 29: Santa Marta Jr 26, 1-9; Sal 68, 5.8-10.14; Jn 11, 19-27 Sábado 30: San Pedro Crisólogo Jr 26, 11–16.24; Sal 68, 15-16.30-34; Mt 14, 1-12 Domingo 31: San Ignacio de Loyola Ec 1, 2; 2,21-23; Sal 89, 3-6.12-14.17; Col 3, 1-5.9-11; Lc 12, 13-21 Envíe sus aportaciones a: hojaparroquialmilagrosa@yahoo.es ¿Aún no conoces el blog de la Parroquia? No dejes de visitarlo: http://www.parroquiadelamedallamilagrosa.blogspot.com.es