Año 10, nº 501 - 15 de junio de 2014
“El que cree en él no será juzgado”	

EL PÚLPITO
PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA MEDALLA MILAGROSA
EL PUERTO DE SANTA MARÍA (CÁDIZ)
!!SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Hablar del Misterio de la
Santísima Trinidad es
comprometido. Sobre todo si
lo intentamos hacer desde
nuestros pobres esquemas y
con el ansia de llegar al
fondo mismo de Dios.
Pero, ante todo, la Santísima
Trinidad nos da una gran
lección: como mejor se llega
a buen puerto es en familia,
unidos, en común unión,
trabajando en la misma
dirección. La unidad de
criterio, algo tan impensable
e n l a p o l í t i c a , e n l a
educación, en la sociedad,
en los amigos, etc., –de
repente- es visible (aunque
sea incomprensible) en el
Misterio de la Santísima
Trinidad.
Un buen día, un padre, se
levantó con las primeras
luces del alba. Llamando a
sus dos hijos que estaban
descansando, inició el
traslado desde un inmenso
granero de 100 sacos de
trigo. Uno a uno, con la
ayuda de sus hijos, los fue
colocando encima de un
carro tirado por una yunta
de tres bueyes. Llegado un
momento, y en una gran
cuesta, fue necesario el
auxilio de los tres (padre e
hijos) para que la carga no
se desparramase y llegase
hasta su destino.
Pues bien, la Santísima
Trinidad, lejos de ser una
especie de yunta de bueyes,
si que son tres personas
desvelándose y velando en
común. Con un mismo
pensamiento. Con idéntica
naturaleza. Los tres, Padre,
Hijo y Espíritu, tienen los
ojos puestos en el mismo
horizonte y, sobre todo,
valoran y cuidan su íntima
comunión.
Cuando llegan las elecciones
solemos escuchar aquello de
“no a la dispersión de voto”.
La Santísima Trinidad es
fuerte, indivisible porque
están ensambladas tres
personas, estrechamente
acopladas. Tan fundidas en
un abrazo que es imposible
ver una fisura en sus ideales
divinos. Hoy, en este día de
la Santísima Trinidad,
damos gracias al Padre
porque, desde muy antiguo,
se manifestó de diversas
m a n e r a s y d e m o d o
a d m i r a b l e
patriarcas,profetas y reyes.
Porque, en un momento
determinado, la Palabra la
vimos nacer Hombre y Dios
en Belén y, porque al final de
c a m i n a r l a P a l a b r a
Encarnada por los senderos
del mundo, se hizo Espíritu.
Un Espíritu que acompaña,
anima y for talece las
entrañas y las iniciativas de
toda la Iglesia. ¿Se puede
pedir más a este Dios
Trinitario? Impresiona el
deseo de Dios de hacerse
con el hombre. Es admirable
el empeño de Dios de
encontrarse con la persona.
Podía haberse quedado,
p e r f e c t a m e n t e y s i n
miramiento alguno, bien
acomodado en el cielo.
Contemplando el devenir
(positivo o negativo) de
aquellos seres creados a su
imagen y semejanza. ¡Pero
no! Dios, desplegando toda
su creatividad e ingenio, no
t u v o m e j o r c o s a q u e
convertirse en una gran
familia trinitaria para
alcanzar, en distintas
sensibilidades, al género
humano: Dios Padre, Dios
Hijo y Dios Espíritu.
Que este Misterio de la
T rinidad nos ayude a
trabajar por poner el amor
en todo lo que somos,
hacemos y expresamos. Sólo
así, lejos de dispersarnos,
podremos ofrecer a Dios lo
que, a cambio, nos pide en
su afán de hacerse el
encontradizo con nosotros:
ser amado.
Dios Trinitario es grande,
pero se manifiesta en las
c o s a s m á s s e n c i l l a s .
Cuentan que una vez un
hombre susurró: Dios, dime
algo, Y un árbol cantó. Pero
el hombre no escuchaba.
Luego, el hombre habló más
a l t o p i d i e n d o : ¡ D i o s ,
háblame! Y el viento silbó a
su alrededor. Pero el hombre
no oía. El hombre miró a su
alrededor y gritó: ¡¡ Dios,
déjame que te vea!! Y una
estrella se encendió con
fuerza en el cielo. Pero el
hombre no veía. Entonces,
el hombre gritó: ¡Dios,
muéstrame un milagro! Y
en ese momento un niño
nació. Pero el hombre no se
enteró.
L u e g o e l h o m b r e , y a
desesperado, pidió a voces:
¡Tócame Dios! ¡Hazme
saber que estás aquí! Dicho
esto, Dios bajó y le tocó.
Pero el hombre, sin darse
cuenta, espantó la mariposa
que volaba a su alrededor y
continuó caminando.
Dios Uno y Trino, Padre,
Hijo y Espíritu Santo, está
muy cerca de nosotros, pero
tenemos que darnos cuenta
p a r a q u e n o p a s e
desapercibido.
Javier	
  Leoz,	
  sacerdote
¡No a la dispersión!	

 Hazme comprender
Que hay cosas que nunca
entenderé, y en las que sé
que siempre estarás Tú.
Que el amor, puro y radical
como el tuyo es la fuente de
la unión. Que el amor simple
y egoísta del ser humano
es muchas veces inicio
de muchos sufrimientos.
Hazme entender que en lo
aparentemente inexistente
para mis ojos residen muchas
verdades de tu amor y de tu
poder. Que en amor gratuito
y que por tres canales me das,
te puedo amar como Padre,
Hijo y Espíritu.Que en el
secreto de ese triple anillo
trinitario puedo beber
yo el agua de la comunión
que se respira y se vive en el
cielo. Hazme entender que
siendo invisible como eres,
te hiciste como nosotros en
Belén sin más pretensión que
el poder tocarnos
sin más deseos que el
amarnos más y mejor,
sin más intenciones que
compartir nuestra existencia,
sin más derecho que
integrarte en medio de
nosotros. Hazme comprender
que, sin ser demasiado
conscientes, yo también soy
imagen de tu amor trinitario.
Que en mi mano está el amar,
o el odiar, que en mi corazón
está la fuerza para la
comunión o la inclinación
hacia la división, que mis pies
pueden caminar hacia el bien
común o hacia mi propio
egoísmo.
¡GRACIAS, SEÑOR!
Porque, al ser demasiado
grande ya que hay ciertos
misterios que no entiendo ni
comprend doblo mis rodillas y
te digo: ¡TE AMO y TE
QUIERO! Amén.
PARA PENSAR:
“El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, el realista ajusta las velas”
William	
  Arthur	
  Ward,	
  escritor	
  estadounidense
PRIMERA LECTURA
(Ex 34, 4b-6.8-9)
“Perdona nuestras culpas
y pecados y tómanos
como heredad tuya”
En aquellos días, Moisés subió de
madrugada al monte Sinaí, como le
había mandado el Señor, llevando en
la mano las dos tablas de piedra. El
Señor bajó en la nube y se quedó con
él allí, y Moisés pronunció el nombre
del Señor. El Señor pasó ante él,
proclamando: “Señor, Señor, Dios
compasivo y misericordioso, lento a
la ira y rico en clemencia y lealtad”.
Moisés, al momento, se inclinó y se
echó por tierra. Y le dijo: “Si he
obtenido tu favor, que mi Señor vaya
con nosotros, aunque ése es un
pueblo de cerviz dura; perdona
nuestras culpas y pecados y tómanos
como heredad tuya”.
! SALMO RESPONSORIAL
(Sal Dn 3, 52-56)
R: A ti gloria y alabanza
por los siglos.
!Bendito eres, Señor,
Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre
santo y glorioso. R.
!Bendito eres en el templo
de tu santa gloria. R.
!Bendito eres
sobre el trono de tu reino. R.
!Bendito eres tú,
que, sentado sobre querubines,
sondeas los abismos. R.
!Bendito eres
en la bóveda del cielo. R.
!
SEGUNDA LECTURA
(2Co 13, 11-13)
“Saludaos mutuamente
con el beso ritual”
Hermanos: Alegraos, enmendaos,
animaos; tened un mismo sentir y
vivid en paz. Y el Dios del amor y de
la paz estará con vosotros. Saludaos
mutuamente con el beso ritual. Os
saludan todos los santos. La gracia
del Señor Jesucristo, el amor de Dios
y la comunión del Espíritu Santo
esté siempre con todos vosotros.
! SANTO EVANGELIO
(Jn 3, 16-18)
“Dios no mandó su Hijo al mundo
para juzgar al mundo”
Tanto amó Dios al mundo que
entregó a su Hijo único para que no
perezca ninguno de los que creen en
él, sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su Hijo al
mundo para juzgar al mundo, sino
para que el mundo se salve por él. El
que cree en él no será juzgado; el que
no cree ya está juzgado, porque no
ha creído en el nombre del Hijo único
de Dios.
“El que cree en él no será juzgado”
Parroquia de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa. C/Federico García Lorca, s/n. Apdo. de correos, 164. 11.500 El Puerto de Santa María. Tlfno: 956 85 65 61.
Tiempo de oración
Lecturas de la próxima semana
(3ª semana del salterio)
!Lunes 16: San Aureliano
1R 21, 1-16; Sal 5, 2-7; Mt 5, 38-42
Martes 17: Santa Teresa de Portugal
1R 21, 17-19; Sal 50, 3-6.11-16; Mt 5, 43-48
Miércoles 18: Santos Marcos y Marcelino
2R 2, 1.6-14; Sal 30, 20.21.24; Mt 6, 1-6.16-18
Jueves 19: San Romualdo
Ecl 48, 1-15; Sal 96, 1-7; Mt 6, 7-15
Viernes 20: Santa Florentina de Cartagena
2R 11, 1-4.9-18.20; Sal 131, 11-14.17-18; Mt 6, 19-23
Sábado 21: San Luis Gonzaga
2Cro 24, 17-25; Sal 88, 4-5.29-34; Mt 6, 24-26.28-34
Domingo 22: SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO
CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
Dt 8, 2-3.14b-16a; Sal 147, 12-15.19-20;
1Co 10, 16-17; Jn 6, 51-58
Envíe sus aportaciones a hojaparroquialmilagrosa@yahoo.es
!
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15/06/14

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    Año 10, nº501 - 15 de junio de 2014 “El que cree en él no será juzgado” EL PÚLPITO PARROQUIA DE NTRA. SRA. DE LA MEDALLA MILAGROSA EL PUERTO DE SANTA MARÍA (CÁDIZ) !!SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Hablar del Misterio de la Santísima Trinidad es comprometido. Sobre todo si lo intentamos hacer desde nuestros pobres esquemas y con el ansia de llegar al fondo mismo de Dios. Pero, ante todo, la Santísima Trinidad nos da una gran lección: como mejor se llega a buen puerto es en familia, unidos, en común unión, trabajando en la misma dirección. La unidad de criterio, algo tan impensable e n l a p o l í t i c a , e n l a educación, en la sociedad, en los amigos, etc., –de repente- es visible (aunque sea incomprensible) en el Misterio de la Santísima Trinidad. Un buen día, un padre, se levantó con las primeras luces del alba. Llamando a sus dos hijos que estaban descansando, inició el traslado desde un inmenso granero de 100 sacos de trigo. Uno a uno, con la ayuda de sus hijos, los fue colocando encima de un carro tirado por una yunta de tres bueyes. Llegado un momento, y en una gran cuesta, fue necesario el auxilio de los tres (padre e hijos) para que la carga no se desparramase y llegase hasta su destino. Pues bien, la Santísima Trinidad, lejos de ser una especie de yunta de bueyes, si que son tres personas desvelándose y velando en común. Con un mismo pensamiento. Con idéntica naturaleza. Los tres, Padre, Hijo y Espíritu, tienen los ojos puestos en el mismo horizonte y, sobre todo, valoran y cuidan su íntima comunión. Cuando llegan las elecciones solemos escuchar aquello de “no a la dispersión de voto”. La Santísima Trinidad es fuerte, indivisible porque están ensambladas tres personas, estrechamente acopladas. Tan fundidas en un abrazo que es imposible ver una fisura en sus ideales divinos. Hoy, en este día de la Santísima Trinidad, damos gracias al Padre porque, desde muy antiguo, se manifestó de diversas m a n e r a s y d e m o d o a d m i r a b l e patriarcas,profetas y reyes. Porque, en un momento determinado, la Palabra la vimos nacer Hombre y Dios en Belén y, porque al final de c a m i n a r l a P a l a b r a Encarnada por los senderos del mundo, se hizo Espíritu. Un Espíritu que acompaña, anima y for talece las entrañas y las iniciativas de toda la Iglesia. ¿Se puede pedir más a este Dios Trinitario? Impresiona el deseo de Dios de hacerse con el hombre. Es admirable el empeño de Dios de encontrarse con la persona. Podía haberse quedado, p e r f e c t a m e n t e y s i n miramiento alguno, bien acomodado en el cielo. Contemplando el devenir (positivo o negativo) de aquellos seres creados a su imagen y semejanza. ¡Pero no! Dios, desplegando toda su creatividad e ingenio, no t u v o m e j o r c o s a q u e convertirse en una gran familia trinitaria para alcanzar, en distintas sensibilidades, al género humano: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu. Que este Misterio de la T rinidad nos ayude a trabajar por poner el amor en todo lo que somos, hacemos y expresamos. Sólo así, lejos de dispersarnos, podremos ofrecer a Dios lo que, a cambio, nos pide en su afán de hacerse el encontradizo con nosotros: ser amado. Dios Trinitario es grande, pero se manifiesta en las c o s a s m á s s e n c i l l a s . Cuentan que una vez un hombre susurró: Dios, dime algo, Y un árbol cantó. Pero el hombre no escuchaba. Luego, el hombre habló más a l t o p i d i e n d o : ¡ D i o s , háblame! Y el viento silbó a su alrededor. Pero el hombre no oía. El hombre miró a su alrededor y gritó: ¡¡ Dios, déjame que te vea!! Y una estrella se encendió con fuerza en el cielo. Pero el hombre no veía. Entonces, el hombre gritó: ¡Dios, muéstrame un milagro! Y en ese momento un niño nació. Pero el hombre no se enteró. L u e g o e l h o m b r e , y a desesperado, pidió a voces: ¡Tócame Dios! ¡Hazme saber que estás aquí! Dicho esto, Dios bajó y le tocó. Pero el hombre, sin darse cuenta, espantó la mariposa que volaba a su alrededor y continuó caminando. Dios Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, está muy cerca de nosotros, pero tenemos que darnos cuenta p a r a q u e n o p a s e desapercibido. Javier  Leoz,  sacerdote ¡No a la dispersión! Hazme comprender Que hay cosas que nunca entenderé, y en las que sé que siempre estarás Tú. Que el amor, puro y radical como el tuyo es la fuente de la unión. Que el amor simple y egoísta del ser humano es muchas veces inicio de muchos sufrimientos. Hazme entender que en lo aparentemente inexistente para mis ojos residen muchas verdades de tu amor y de tu poder. Que en amor gratuito y que por tres canales me das, te puedo amar como Padre, Hijo y Espíritu.Que en el secreto de ese triple anillo trinitario puedo beber yo el agua de la comunión que se respira y se vive en el cielo. Hazme entender que siendo invisible como eres, te hiciste como nosotros en Belén sin más pretensión que el poder tocarnos sin más deseos que el amarnos más y mejor, sin más intenciones que compartir nuestra existencia, sin más derecho que integrarte en medio de nosotros. Hazme comprender que, sin ser demasiado conscientes, yo también soy imagen de tu amor trinitario. Que en mi mano está el amar, o el odiar, que en mi corazón está la fuerza para la comunión o la inclinación hacia la división, que mis pies pueden caminar hacia el bien común o hacia mi propio egoísmo. ¡GRACIAS, SEÑOR! Porque, al ser demasiado grande ya que hay ciertos misterios que no entiendo ni comprend doblo mis rodillas y te digo: ¡TE AMO y TE QUIERO! Amén. PARA PENSAR: “El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, el realista ajusta las velas” William  Arthur  Ward,  escritor  estadounidense
  • 2.
    PRIMERA LECTURA (Ex 34,4b-6.8-9) “Perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya” En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor pasó ante él, proclamando: “Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad”. Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: “Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya”. ! SALMO RESPONSORIAL (Sal Dn 3, 52-56) R: A ti gloria y alabanza por los siglos. !Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, bendito tu nombre santo y glorioso. R. !Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R. !Bendito eres sobre el trono de tu reino. R. !Bendito eres tú, que, sentado sobre querubines, sondeas los abismos. R. !Bendito eres en la bóveda del cielo. R. ! SEGUNDA LECTURA (2Co 13, 11-13) “Saludaos mutuamente con el beso ritual” Hermanos: Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros. ! SANTO EVANGELIO (Jn 3, 16-18) “Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo” Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. “El que cree en él no será juzgado” Parroquia de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa. C/Federico García Lorca, s/n. Apdo. de correos, 164. 11.500 El Puerto de Santa María. Tlfno: 956 85 65 61. Tiempo de oración Lecturas de la próxima semana (3ª semana del salterio) !Lunes 16: San Aureliano 1R 21, 1-16; Sal 5, 2-7; Mt 5, 38-42 Martes 17: Santa Teresa de Portugal 1R 21, 17-19; Sal 50, 3-6.11-16; Mt 5, 43-48 Miércoles 18: Santos Marcos y Marcelino 2R 2, 1.6-14; Sal 30, 20.21.24; Mt 6, 1-6.16-18 Jueves 19: San Romualdo Ecl 48, 1-15; Sal 96, 1-7; Mt 6, 7-15 Viernes 20: Santa Florentina de Cartagena 2R 11, 1-4.9-18.20; Sal 131, 11-14.17-18; Mt 6, 19-23 Sábado 21: San Luis Gonzaga 2Cro 24, 17-25; Sal 88, 4-5.29-34; Mt 6, 24-26.28-34 Domingo 22: SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO Dt 8, 2-3.14b-16a; Sal 147, 12-15.19-20; 1Co 10, 16-17; Jn 6, 51-58 Envíe sus aportaciones a hojaparroquialmilagrosa@yahoo.es ! ¿Aún no conoces el blog de la Parroquia? No dejes de visitarlo: http://www.parroquiadelamedallamilagrosa.blogspot.com.es