El documento describe la teoría de un médico vecino sobre plantar árboles sin regarlos para que desarrollen raíces profundas y sean más resistentes. Años después, el autor nota que los árboles del médico son los únicos que resisten fuerte viento, validando su teoría. Esto lleva al autor a reconsiderar sus oraciones para que sus hijos desarrollen raíces profundas para enfrentar dificultades en lugar de pedir una vida fácil.