Este documento resume una parábola bíblica sobre un banquete de bodas al que fueron invitados muchos pero pocos asistieron adecuadamente preparados. Explica que aunque Dios ofrece gratuitamente el cielo, se espera que las personas acepten la invitación y se preparen espiritualmente para el banquete mediante la responsabilidad de vivir de acuerdo con los valores del Evangelio. Quien no se preparó adecuadamente fue expulsado del banquete al reino de las tinieblas.