El evangelio describe a Jesús discutiendo con los fariseos sobre el divorcio. Jesús dice que Dios creó al hombre y la mujer para unirse, y que el divorcio va en contra de la voluntad de Dios. Jesús luego bendice a los niños y dice que para entrar en el Reino de Dios se debe tener la fe y humildad de un niño.