El documento enfatiza la importancia de una nutrición adecuada en la infancia para prevenir enfermedades en la adultez, destacando la necesidad de que los pediatras guíen a las familias sobre hábitos alimenticios saludables. Se presentan recomendaciones específicas sobre el consumo de grupos alimenticios, la promoción de la dieta mediterránea y la importancia del desayuno, así como pautas para la ingesta adecuada de nutrientes en preescolares y escolares. Además, se destaca la necesidad de adaptar la alimentación a las preferencias de los niños y optimizar el consumo de alimentos funcionales.