Francisco Leal Insua, viudo de la pintora Julia Minguillón, intervino en sus obras con la intención de autentificarlas y protegerlas de falsificaciones, pero terminó alterando muchas de ellas al firmar y escribir sobre los originales. Aunque tuvo buenas intenciones, su método perjudicó el estudio y valoración de la obra de Minguillón al causar confusión sobre cuáles firmas eran originales. Se necesita examinar las firmas en detalle para distinguir las hechas por la pintora de las añadidas