Este documento discute la importancia de los museos socialmente sostenibles que promueven la inclusión social, la ciudadanía y la democracia. Argumenta que la acción educativa de los museos puede generar un cambio social positivo al fomentar valores sociales como la igualdad, la integración y la participación de la comunidad. También enfatiza el papel fundamental de los derechos culturales y el acceso al patrimonio como derechos humanos.