El acuerdo número 592 establece una reforma integral de la educación básica en México, enfocándose en un currículo que desarrolle competencias y mejore la calidad educativa. La reforma busca articular la educación preescolar, primaria y secundaria a través de planes de estudio coherentes y flexibles, garantizando el acceso a una educación bilingüe e intercultural. Además, se enfatiza la necesidad de colaboración entre docentes, familias y autoridades educativas para cumplir con los objetivos de aprendizaje y equidad en el sistema educativo.