La estructura del suelo controla procesos físicos como la infiltración, retención y movimiento del agua. La estructura se refiere a la agregación de las partículas primarias del suelo en unidades mayores. Está determinada por la forma, tamaño y grado de desarrollo de los agregados. Los microagregos se unen para formar macroagregados mayores, influenciados por materia orgánica, raíces y hongos.