Este documento discute cómo vivir con una fe genuina que somete la Palabra de Dios. Indica que debemos escuchar la Palabra con humildad y ponerla en práctica en nuestras vidas, no solo escucharla. También advierte que la religión es vana si no refrenamos nuestra lengua y dejamos que nuestro corazón engañe. Define la religión pura como cuidar a los huérfanos y viudas en sus tribulaciones y mantenerse sin mancha del mundo.