Las cuatro velas del Adviento representan la paz, la fe, el amor y la esperanza. La paz, la fe y el amor se van apagando una a una debido a la falta de estas cualidades en el mundo. Solo queda la vela de la esperanza, la cual enciende las otras velas y mantiene viva la fe en tiempos difíciles. El documento concluye instando a la conversión y a ser portadores de esperanza, fe, paz y amor.