Este documento contiene varias reflexiones sobre la Pasión de Cristo y la necesidad de reconocer su sufrimiento en los demás. Se habla de cómo Cristo fue humillado y desfigurado por nuestros pecados, y cómo ahora depende de nosotros continuar su obra a través de nuestras acciones y palabras. También se cuenta la historia de Aljoscha Talai, un joven que perdió sus extremidades al pisar una mina, para ilustrar cómo podemos ver el rostro sufriente de Cristo en aquellos que sufren hoy.